No pienses en un elefante (pero es imposible)

El “activista cognitivo” George Lakoff escribió hace seis años un libro que es un manual para periodistas que cubren diariamente el debate político. Un periodista que lea este libro puede darle un grado más de profundidad a su cobertura, por entender mejor tanto a los contendientes como también las formas en que la audiencia aprehende la discusión política. 

El eje central de la argumentación de Lakoff: “Los marcos son estructuras mentales que conforman nuestro modo de ver el mundo. Como consecuencia de ello, conforman las metas que nos proponemos, los planes que hacemos, nuestra manera de actuar y aquello que cuenta como el resultado bueno o malo de nuestras acciones. En política nuestros marcos conforman nuestras políticas sociales y las instituciones que creamos para llevar a cabo dichas políticas. Cambiar nuestros marcos es cambiar todo esto. El cambio de marco es cambio social” (p. 17).

Y sigue: “”(los marcos) forman parte de lo que los científicos cognitivos llaman el “inconsciente cognitivo” – estructuras de nuestro cerebro a las que no podemos acceder conscientemente, pero que conocemos por sus consecuencias: nuestro modo de razonar y lo que se entiende por sentido común. También conocemos los marcos a través del lenguaje. Todas las palabras se definen en relación a marcos conceptuales. Cuando se oye una palabra, se activa en el cerebro su marco (o su colección de marcos). Cambiar de marco es cambiar el modo que tiene la gente de ver el mundo. Es cambiar lo que se entiende por sentido común. Puesto que el lenguaje activa los marcos, los nuevos marcos requiere  un nuevo lenguaje. Pensar de modo diferente, requiere hablar de modo diferente” (p. 17).

El objetivo de Lakoff es darle argumentos a los demócratas para que le ganen en el debate a los republicanos. La cantidad de consejos (para todos) es interminable.  Quizás el principal sea el siguiente:  “El enmarcado tiene que ver con elegir el lenguaje que encaja en tu visión del mundo. Pero no solo tiene que ver con el lenguaje. Lo primero son las ideas. Y el lenguaje transmite esas ideas, evoca esas ideas”.  Y luego sugiere: “Si mantienes su lenguaje y su marco, y te limitas a argumentar en contra, pierdes tu, porque refuerzas su marco” (p. 58). De ahí viene la metáfora del elefante. Lakoff entrena a sus estudiantes a evitar por completo referirse a los marcos de interpretación de sus contendientes. El elefante es el símbolo del Partido Republicano.

La opuesta cosmovisión de los republicanos y los demócratas es atribuida por Lakoff a una diferente concepción sobre la familia: la polaridad entre el padre protector y el padre estricto. De esa diferente concepción de la familia, surge según Lakoff la diferente concepción sobre la nación (p. 26).

Para los periodistas es importante la destrucción de algunos “mitos iluministas” que son nociones constitutivas del campo periodístico, como aquel que dice que la simple exhibición de los hechos alcanza para que la gente, racionalmente, llegue a la verdad de las cosas. Lakoff, siguiendo en la tradición de los científicos cognitivos, piensa que eso no ocurre así: “la gente piensa mediante marcos. (…). La verdad para ser aceptada tiene que encajar en los marcos de la gente. Si los hechos no encajan en un determinado marco,  el marco se mantiene y los hechos rebotan. La neurociencia nos dice que cada uno de nuestros conceptos –los conceptos que estructuran nuestro modo de pensar a largo plazo- están incrustados en la sinapsis de nuestro cerebro. Los conceptos no son cosas que pueden cambiarse simplemente porque alguien nos cuente un hecho. Los hechos se nos pueden mostrar, pero, para que nosotros podamos darles sentido, tienen que encajar con lo que ya está en la sinapsis del cerebro” (p 39).

Finalmente habla a los periodistas: “Cambiar de marco es una tarea de todos y de cada uno. En especial, de los periodistas. (…) los periodistas tienen la obligación de enterarse de cuándo intentan llevárselos a su terreno y deberían negarse a seguir este camino. (…) los periodistas tienen la obligación especial de estudiar el enmarcado y de aprender a ver de marcos motivados políticamente, incluso cuando esos marcos han llegado a ser aceptados como algo cotidiano y un lugar común” (p. 81).

Lakoff fundó el think tank Instituto Rockridge, que se cerró en el 2008 y se dedicó a estudiar y a promover la discusión sobre los marcos del debate político estadounidense, y ahora es asesor de Fenton Communications, una empresa de PR dedicada a promover causas de bien público.

El libro reseñado se llama No pienses en un elefante. Lenguaje y debate político. George Lakoff, Editorial Complutense, Madrid, 2007. La primera edicion fue del año 2004, un año después de la invasión a Iraq.

Una respuesta a “No pienses en un elefante (pero es imposible)

  1. Esperanza Ordoñez

    La película “El Origen” recientemente estrenada en el cine habla de esto: de cómo se generan las ideas en el subconsciente y de que este proceso no es racional, asique por más de que los argumentos que nos presenten sean racionales lo que importa es el marco en el que estén insertados esas ideas.
    Inclusive uno de los diálogos hace alusión literal a “No pienses en el elefante. ¿En qué estás pensando? En el elefante”.
    Muy buena la nota.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s