¿Cuál es la diferencia entre un agravio y una crítica?

Esta es la consigna: antes del jueves próximo tienen que hacer un comentario a esta entrada proponiendo cuál es la línea que separa un agravio de una crítica. Trazar esta línea es algo muy importante en la actual relación entre periodistas y políticos.

Los medios acusan a los políticos y estos a los medios. Todos reconocen que están dispuestos a recibir las críticas, pero luego se enojan y dicen que reciben agravios. 

La siguiente no es una muestra representativa. Son sólo los ejemplos para pensar esta consigna que tengo más a mano:

Caso Ecuador: “Según un estudio, fueron detectados más de 170 agravios y términos soeces en las cadenas de radio y televisión del presidente de Ecuador, Rafael Correa. El experto en políticas públicas, Mauricio Rodas, llegó a esta conclusión tras analizar todos los enlaces de 2009 del mandatario. Algunas de las  palabras fueron “estúpido”, “idiota”, “limitadito”, “basura”, “imbécil”, “puerco”, “tipejo”, “perro” y “mujer nefasta””, El Comercio (Ecuador), 26 / 3 / 2010

Video de discusión de Rafael Correa con un periodista:

El mismo periodista escribe una columna sobre el Presidente.

Caso Argentina:

 

25 Respuestas a “¿Cuál es la diferencia entre un agravio y una crítica?

  1. Katty Licely Ruiz Távara

    La crítica es a mi entender algo positivo. En sentido estricto, su acepción más correcta es “examen, juicio”. La crítica revela capacidad de pensamiento.
    También se llama crítica al arte de juzgar las cualidades de las cosas. La crítica sea positiva o negativa se basa en argumentos y en el análisis.

    2. El agravio es todo lo contrario. Es justamente la falta de fundamentación de una opinión que la mayoría de veces deviene en denigrante para el interlocutor, porque no ha sido evaluada por un “juicio” de la razón previo. En sentido coloquial, agravio es insulto, y ese es el problema, un insulto no es lícito bajo ningún supuesto.

  2. Tomás Mayorga

    La crítica es aquel comentario o expresión que esta focalizada en mostrar una adehsión o un desacuerdo frente a una postura. También puede ser el análisis de una realidad. El agravio tiene que ver con una ofensa implicada. Coincido con Katty cuando dice que es la falta de fundamentación de una opinión.

  3. Criticar es, como bien explican mis compañeros, un juicio de valor que está fundamentado. En cambio, el agravio es humillar o menospreciar, según la Real Academia Española.
    Pero qué pasa cuando la crítica no es planteada de modo constructivo, qué pasa cuando se dice, por ejemplo, “son unos tarados porque hicieron x, x y x cosa mal”. ¿Se puede considerar este ejemplo un agravio? ¿Se puede criticar sin agredir?
    Considero que se puede criticar sin agredir. Lo que pasa es que el criticado se puede sentir ofendido aun sin que se lo haya menospreciado. Esto puede suceder porque la crítica, en nuestros días, suele sentirse como un ataque en vez de ser vista como una apreciación o una diferencia de opinión.
    Creo que esta tensión entre criticar y agredir es una discusión de estos tiempos donde la sociedad, cada día, tiene menos capacidad de diálogo. Se puede exponer una postura opuesta sin humillar en el proceso y se puede recibir una crítica sin ofenderse, creo que para poder hacer esto sólo falta una cuota de maduración.

  4. Linet Peruzzo Scussel

    No hace falta que defina ambas palabras porque ya mis compañeros lo han hecho. Por mi parte, creo que lo importante en esta diferencia de palabras reside en que se suele confundir sus términos dependiendo de la subjetividad de la persona. Exponiendo un caso hipotético, supongamos que hubiésemos quedado en reunirnos con un grupo de trabajo a las 8am en la oficina para charlas sobre negocios y uno de los convocados no apareciera. Criticar sería que yo, como miembro del grupo, dijese que esa persona se había portado muy mal para con todos y que en realidad nunca lograba llegar a las reuniones temprano, cosa que le restaba mucho al grupo. Ahora agravar hubiera sido un comentario tal como ” ese inepto nunca se levanta temprano.. seguro que no tiene plata ni para un despertador”.
    Allí reside la diferencia: mientras que de la crítica el criticado puede reevaluarse del agravio sólo puede sentirse dolido, afectado u ofendido. No existiría democracia sin críticas, porque sería muy ingenuo u opresor pensar que todos pensamos igual. En cambio, dentro de lo que pensamos muchas veces sí debemos medir lo que decimos.

  5. Marcos Coll Areco

    Creo que la diferencia está en sobre qué se habla. Si se habla sobre la labor del medio/político, es distinto a decir cosas injuriosas, por ahí desacertadas, sobre la personalidad, las formas de pensar o actuar que tiene alguien.

  6. Carola Ríos G.

    En mi opinión, la critica puede ser negativa o positiva depende mucho de la forma en cómo digas las cosas , es decir de cómo te expreses y las palabras que uses para referirte a algo. Recordemos que la crítica es una opinión que muchas veces es personal pero a comparación del agravio, la crítica se basa en la argumentación y en el análisis del tema. Muchas veces cuando se critica a alguien , se busca dar a conocer un punto de vista y quieres que se note la posición que tienes sobre un tema determinado pero no se llega a menospreciar a la persona , solo se juzga o se valora pero con fundamentos. En cambio, el agravio son palabras que ofenden, humillan y llegan incluso a insultar el amor u honor propio de una persona. Pero creo que en estos tiempos se tiene que tener precaución pues existen casos en que no se mide lo que se quiere decir y se piensa que criticar te da derecho a ofender una persona y se llega a la agresión sin que en realidad se desee.

  7. Marcos Castelo Araldi

    A mi me gustaría, para establecer mejor el límite, definir el término agravio respecto al código legal. Ya sea daño moral (relacionado al código civil), o calumnias e injurias (código penal). Así, prefiero situarme en el código penal.
    Aquí la diferencia no puede delimitarse “objetivamente” sino que siempre dependerá del contexto, los involucrados y los posibles intereses.
    De esta manera, un “agravio” será aquél que viole los derechos fundamentales de una persona. Entiendo por estos al derecho a la Vida, al Honor, a la Intimidad (y aquí recuerdo el caso de la fotografía de Balbín, antes de morir), a la Dignidad.
    Creo que muchas veces, al no aceptar las críticas, se busca SACARLAS DE CONTEXTO y así utilizarlas como agravio. Por eso es fundamental el contexto.
    Veamos, por último, un ejemplo. Yo puedo acusar a un político de ladrón y fraudulento. Si puedo probarlo, es una crítica. De lo contrario, será ilícito ya que estaría afectando a su honor y faltando a mi deber de denuncia como periodista, lejos de todo deber como tal.
    En conclusión, no creo que lo importante a la hora de distinguir agravio de crítica sea la FORMA en que se dice, si no QUÉ se está diciendo.
    Marcos Castelo Araldi

  8. Marina Ragni

    Cualquier político puede elegir tomar una crítica como un agravio hacia su persona. Cualquier periodista, a la vez, puede decidir convertir su voz, en una forma de agravio.
    Pienso que el agravio es una agresión hacia la persona, mientras que la critica de un personaje del ámbito público, debería estar dirigida a los resultados de sus acciones. Estas personas están expuestas a que las opiniones de periodistas sean negativas y vayan mas allá de su vida pública, pero hay una fina línea que creo que se traza en las consecuencias de sus actos, si afectan a tercero o no. En el momento en que hay un tercero involucrado, se podría convertir en un acto que merece la critica, positiva o negativa.
    Los insultos, los “epítetos groseros” como dice nuestro profesor de derecho, las denominaciones discriminatorias son claramente agravios que se deberían evitar si el periodista desea hacer bien su trabajo. Fuera de eso, las diferencias parecen muy grises y entran en juego cuestiones mucho mas complejas como la veracidad de la información, los intereses personales, etc.
    Día a día, noticia tras noticia, me hago esta misma pregunta. Aún después de estos párrafos, todavía no encuentro una respuesta definitiva.

  9. Lucrecia Magnanini

    Avalando lo dicho por mis compañeros. La crítica puede ser constructiva, negativa, positiva, de muchas maneras. No tiene ánimos de ofender. En cambio un agravio implica la ofensa, agresión que no conduce a ningún lado. Por lo general el agravio se vincula con la falta de argumentos sólidos, no permite el diálogo ni el aprendizaje para ninguna de las partes. La crítica abre la reflexión.
    PD: para suscribirse hay que tener blog?

  10. Alejandra Seclén

    En mi opinión la crítica es una actitud que evalúa un tema determinado y a partir de ello, genera un punto de vista a favor o en contra a base del análisis y de ciertos fundamentos que ayuden a comprender la postura adquirida. La crítica a pesar de ser negativa no afecta a lo que se ha examinado, pues es sólo un juicio acerca de alguien o algo, que busca identificar lo verdadero de lo falso.

    En cambio el agravio es prácticamente una ofensa, un insulto al honor o dignidad de una persona de tal forma que esta salga perjudicada en sus derechos e intereses. Entonces si hablamos de crítica sabemos que sólo es una opinión o punto de vista fundamentado y el agravio es una palabra o acción que deshonra el bienestar de una persona.

  11. Pilar Ronchino

    Un agravio es un tipo de agresión, una ofensa que lesiona la dignidad de una persona. La crítica es una apreciación, un juicio de valor. El periodista que critica presenta su punto de vista y lo fundamenta. Pero, ¿qué pasa cuando el objeto de su crítica negativa es una persona, con nombre y apellido, que puede alegar que la crítica es un agravio?
    Coincido con lo dicho acerca de que la línea entre ambos es difusa. Puede surgir un problema cuando una figura pública se siente agraviada por una crítica. Creo que dependerá de cada caso, del contexto y de la intención del periodista.

  12. Fernanda Díaz Bancalari

    La crítica, positiva o negativa, es válida. Uno critica a alguien por algo que hizo (o que NO hizo). Por sus acciones, con fundamentos. Sin embargo, hay situacions en que los argumentos de las críticas se convierten en falacias, generalmente ad hominem, que buscan directamente ir contra la persona. Tratan de ridiculizarla, de, como dijo Pilar, lesionar su honor. Entonces la crítica se convierne en una agresión directa hacia la persona. Lo agresivo muchas veces es fácil de determinar, decirle “limitadito” o “estúpido” a un periodista (o a cualquier persona) no es criticarlo, es agredirlo personalmente. Se busca exaltarlo, no hay motivos que justifiquen esta falta de respeto. Sin embargo, hay situaciones más confusas, “chicanas” que se visten de críticas.
    Cuando se critica por el mero hecho de criticar es muy probable que se caiga en la agresión. Cuando hay fundamentos que avalen la crítica se puede defenestrar una idea o una acción, incluso desautorizar a una persona pero NO agredirla.

  13. Sofía Capelle

    Es difícil establecer cuál es el límite. El límite es el insulto.
    Cuando se critica se hace con fundamentos y conocimiento sobre el tema. Se hace un juicio de valor, una opinión sobre una persona.
    En cambio el agravio son meras palabras groseras que dañan la reputación y la dignidad de la persona agraviada. Son palabras fuertes que surgen para defenderse y sobre todo cuando no hay una justificación de defensa. Son palabras que muchas veces se dicen sin pensar y en un estado emocional fuerte. De todas formas, considero que la intención del periodista, si quizo no quizo ofender, es irrelevante.

  14. El límite es el insulto. La crítica se refiere a algo en particular, con lo cual uno puede acordar o no, y desde ese lugar, fundamentar sus razones. El agravio es un insulto, va más allá de la situación, se trasgrede la barrera personal, por lo general, falta el respeto.

  15. Teresa Pfirter

    Es un límite muy difícil de establecer. Yo creo que la crítica es algo a lo que cualquier funcionario público tiene que estar dispuesto a someterse, en cambio, al agravio no. Criticar impica analizar una situación y, con argumentos claros, determinar por qué no se está de acuerdo.
    Como muchos pusieron en comentarios anteriores, la diferencia fundamental radica en la falta de respeto y el insulto.

  16. Clara Suárez

    Es un punto delicado y muchas veces las fronteras no están del todo claras. Lo que sí sabemos es que criticar es, a mi criterio, la escencia del periodismo. Muchas veces, como menciona Marina, las críticas pueden ser tomadas a modo personal y esto generar problemas. De hecho, antes, sucedía que el poder judicial tenía muchos problemas porque una crítica sana o fundamentada, era tomada como una INJURIA, como un agravio y los medios recibían muchas citas en juicios y demás. Pero la Corte Suprema decidió que esto dejara de ser así para seguir fomentando la crítica y evitar la autocensura y por eso hace ya un tiempo que existe la DOCRTINA DE CAMPILLAY, que lo que hace es proteger a los medio de que se los perjudique por CRITICAR. Siempre y cuando esa crítica tenga una FUENTE identificable y sea de INTERÉS PÚBLICO.
    Con esto quiero decir, que mismo desde el derecho, se avala la crítica, mientras esta sea responsable y con fundamento. Si un diario transcribe: ” Cristina dijo que Macri es un infradotado mental”, Macri, podría sentir, que el medio lo está agravando, pero sin embargo, lo único que hizo fue TRANSCRIBIR fielmente lo que OTRA fuente dijo. Y menos mal que el periodismo puede hacer este tipo de cosas, sino, no tendría sentido alguno.

    Por otro lado, considero que el agravio tiene más que ver con el causarle un DAÑO ESPIRITUAL ( digamoslo de esta forma) a un tercero. Aquí ya quedan menos claras las fronteras de objetividad y aparecen las marcas más subjetivas. Muchas veces, en el apuro y en el clima de redacción, los periodistas no se dan cuenta de esto y otras veces si que se hace intecionalmente. Esto puede pasar mucho en televisión, ya que es un medio muy propenso a mostrar las regiones traseras y los impulsos de cada persona y peor si es en vivo, porque ya no hay tiempo para la corrección.
    Un ejemplo de agravio, a mi criterio, sería si es un debate un periodista dice una frase del estilo ” Julio De Vido es un ladrón de cuarta”, y tira esa bomba sin fundamento alguno que lo respalde, solo porque lo sabe, porque lo piensa o porque tiene algo contra él.

    De todos modos, creo que es un tema muy delicado no solo para este seminario, sino también para la ley, ya que muchas veces la resolución de casos relacionados con el tema se vuelve muy confusa y conflitiva. Es importante, por esto, que el periodista tenga bien en claro cuáles son sus límites.

  17. Lucila Djeredjian

    Creo que la diferencia más importante entre una crítica y un agravio son los fines. Mientras que la crítica es, a mi criterio, una valoración personal sobre el accionar de una persona con el fin de únicamente tomar postura ante la misma ya sea a favor o en contra, el agravio tiene el fin de deshonrar a una persona. Creo que muchas veces los agravios no están fundamentados sobre argumentos sólidos y que otras veces se utiliza información de la vida privada de una persona para cuestionar cosas que nada tienen que ver con eso.
    La “sensibilidad” de quien recibe esta crítica o agravio también es algo a tener en cuenta. Tanto a los medios como las figuras públicas (y como a tantos otros mortales), les cuesta aceptar una crítica y muchas veces las toman como un ataque.

  18. Magdalena Garcìa Pena

    La crítica es sana, el agravio es innecesario. Tanto el periodista como el político tienen como función principal servir al bien público. Si bien los límites entre crítica y agravio son difusos, es fácil reconocer cuando un comentario dejar de estar orientado a este objetivo y se torna en una mera opinión personal o un acto de mala voluntad hacia otro. Creo que la crítica muchas veces sirve para hacer un bien a los ciudadanos, para abrirles los ojos, pero que el agravio excede estas cuestiones. En vez de sumar, crea un ambiente de agresión y de lucha de egos que más bien resta.

  19. Delfina Alvarez Saez

    La intención con la que se expresan las ideas es la principal diferencia entre un agravio y una crítica. Una crítica generalmente contribuye y suma valor a una idea, todo lo contrario ocurre con los agravios que generan ofensas y suelen faltarle el respeto a las personas. La crítica colabora, para bien o para mal, brinda argumentos validos y cuida el modo con el cual se expresan las ideas para que no sean confundidas con insultos. Cuando alguien recibe un insulto asume una postura negativa, de defensa, este sería el caso de los agravios. La crítica suele ser bien recibida ya que su intención es aportar algo.

  20. En el inconsciente colectivo la palabra “crítica” tiene connotación negativa. Será porque hacen más ruidos las críticas negativas que las positivas. Criticar es enriquecer lo que se critica. Es agregarle algo nuevo: una pregunta, un comentario, una certeza. La crítica tiene argumentos válidos. El agravio, en cambio, busca destruir, embarrar, dejar mal parado a alguien. No tiene asidero. El agravio es un ataque malicioso. De todas formas, hay quienes dicen haber recibido un agravio (cuando en realidad es una crítica) para victimizarse.

  21. La diferencia obvia entre una crítica y un agravio radica en que la primera es un juicio de valor, que puede ser positivo o negativo, y un agravio es por naturaleza negativo, un insulto.
    Considerando estos términos en el contexto “periodismo y democracia” se tiñen de otras características. Una crítica debe ser fundada, debe estar sostenida por fuentes, datos, alejada lo más posible de la opinión personal del periodista, y ser de interés público. Un agravio es un ejemplo de transgresión de estos límites. El agravio es injustificado y se aleja de la labor del periodista.

  22. Javier Bruggia

    Crítica y agravio no son dos conceptos fáciles de distinguir. Ambos constituyen un punto de vista. La dificultad surge por la naturaleza tripartita de la crítica, que hace que los límites con el agravio se tornen difusos.
    La crítica puede ser constructiva, positiva o negativa. La crítica constructiva es aquella que da un juicio de valor sobre un determinado tema, y además propone soluciones a los problemas que ella misma plantea. La positiva es aquella que alienta lo que critica. En cambio, la negativa es la crítica que tiene por objeto destruir ante todo.
    En los tiempos que corren en nuestro país, donde la polarización política encuentra en los medios periodísticos su campo de batalla, es común que toda crítica tenga un sello negativo, con intenciones de descalificar a lo que se opone al propio pensamiento, de construir un enemigo estratégico, y así ganar parte de la opinión pública.
    Sin embargo, existe un punto que delimita esta sensible frontera, y ese punto es la ofensa. Es decir, la crítica negativa puede valerse legítimamente de todas las estrategias nombradas anteriormente. Pero una vez que cae en la trampa de la ofensa deja de ser una crítica negativa para convertirse en agravio.
    Lo que quiero dejar aquí en claro es que lo que, en la práctica, diferencia a la crítica del agravio no es el contenido sino la forma. Nelson Castro y Jacobo Winograd opinan lo mismo acerca del gobierno K, pero lo critican de formas diferentes. Es por eso que Nelson no visita tan seguido a sus abogados. No podemos decir lo mismo de Jacobo.

  23. Florencia Campobello

    Una crítica es la reacción o la opinión personal y/o analizada ante un tema.. Es juzgar o valorar una cosa atendiendo a un conjunto de reglas establecidas. Esta palabra se relaciona con la posibilidad de opinar acerca de algo, de expresar una postura contraria, una vision diferente. En cambio, el agravio es una ofensa, agresión.
    En una democracia la crítica es fundamental ya que una democracia admite la libre expresión, y la multiplicidad de puntos de vista es lo que hace a la democracia. El agravio en cambio, es una agresión, inncesaria ya que pueden existir otros modos de dar a conocer una idea o mostrar un punto de vista diferente sin tener que ofender al otro.

  24. Julián Duarte

    La diferencia entre agravio y crítica reside en el fin, en lo que se busca a raíz de lo dicho. La crítica es una valoración personal, un punto de vista basado en fundamentos. Si bien muchas veces se confunde a la crítica como algo negativo, no siempre tiene determinado fin. La crítica, a mi criterio, se la debe asociar como algo positivo, por más que le moleste al criticado. En cambio, el agravio directamente es una descalificación, un insulto, violencia verbal, una ofensa. La critica la mayoría de las veces tiende a construir, a mejorar algo. Mientras que el agravio básicamente destruye a través de un ataque sin justificación.

  25. La diferencia entre la crítica y el agravio radica principalmente en la manera de obrar y en el fín característico de cada uno. Una crítica es, dependiendo el contexto, positiva, en el hecho de que, en ciertos casos, “construye” una piramida justificada, basada en datos e informaciones. Un agravio es insultante y humillante, “destruye” lo establecido y se aleja de toda expresión moral.

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