consigna para el jueves 2 de septiembre

Hay dos ejes principales en la discusión sobre Papel Prensa:

1. Las condiciones de compra de la empresa en 1976/1977. Si hubo un abuso por parte de los compradores de la situación que vivía la familia Graiver para obtener condiciones favorables de compra.

2. Si en la actualidad hay abuso dominante de los accionistas privados en la venta a otros diarios del papel. O si hay uso discriminatorio por parte de esos mismos accionistas privados de la empresa.

Cada uno de ustedes debe responder la pregunta que le tocó tal como fueron asignadas en la última clase.  El deadline es el jueves 2 de septiembre a las 13.14.59 horas.

Recuerden que el jueves 2 de septiembre no hay clase.

38 Respuestas a “consigna para el jueves 2 de septiembre

  1. Sofia Capelle

    El pasado martes 24 de agosto, la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, pronunció su discurso en relación al controvertido debate que gira en torno a los orígenes de la empresa Papel Prensa S.A.

    A través de el informe denominado “Papel Prensa: la verdad”, la titular del Poder Ejecutivo decidió brindarle ciertos datos al pueblo argentino respecto de las operaciones comerciales en la que estuvo involucrada dicha sociedad en la década de los 70’. Así, intentó hacer entrar en razón a su audiencia de que los principales accionistas que hoy posee Papel Prensa S.A han adquirido sus participaciones societarias en forma ilegitima, y en complicidad con la dictadura militar que en ese entonces gobernaba.

    La presidenta alegó, por intermedio de los hechos históricos denunciados, un verdadero ataque contra la libertad de prensa, por entender que los accionistas La Nación y El Clarín controlan de manera ilegal la mencionada sociedad, que presta un servicio de interés público, cual es la provisión de papel para diarios.

    A raíz de las acusaciones de la Presidenta sobre las circunstancias en que los diarios La Nacion, Clarín y La Razón compraron a la familia Graiver sus acciones en Papel Prensa, Isidoro Graiver, hermano de David Graiver y negociador de la transacción, brindó en julio pasado ante escribano público un testimonio que refuta el relato del Gobierno. Declara allí que (tal como Lidia Papaleo expuso ante el fiscal Ricardo Molinas en democracia) él condujo la operación, que ésta se hizo cuando todos estaban en libertad, que no fueron presionados, que la venta fue muy beneficiosa y que los diarios compradores, pagando el mejor precio posible, ayudaron a la familia a paliar su angustiante situación financiera.

    No fue el único que negó las acusaciones de la Presidenta. También lo hizo el ex embajador argentino en la UNESCO, Gustavo Caraballo, quien en 1977 fue torturado y estuvo detenido junto a Lidia Papaleo. Aseguró de modo categórico al Diario Clarín: “Quieren vincular la compra de Papel Prensa a la tortura, pero ese andamiaje es falso”.

    Por otro lado, el diario El Argentino publicó una nota sobre Osvaldo Papaleo, el ex secretario de Prensa de la ex presidenta Estela de Martínez de Perón. Sostuvo que Clarín compró Papel Prensa con la familia Graiver secuestrada.

    Nos encontramos ante un contexto de medios y periodistas que toman posiciones acerca del tema en cuestión. Cabe destacar la actuación de los medios opositores, que niegan las acusaciones de la presidenta y en la vereda opuesta, diarios como Pagina 12 o el Argentino que lanzan declaraciones contra los principales accionistas de Papel Prensa. Quedará en manos de la justicia hacer lugar o no a las denuncias efectuadas por el Poder Ejecutivo, intentando a su vez esclarecer los hechos que hoy tanto se discuten.

  2. Fernando Ruiz

    Sofía, la consigna es clara, y no está cumplida. No tenés que contarnos las acusaciones entre los diarios o lo que dijo Cristina. Se trata de que avances con la info disponible y la que puedas encontrar vos para dar la respuesta a la pregunta 1, que es la que tocó a vos. Si necesitás más aclaración, vení a consulta.

  3. Papel Prensa nació en 1972, creada por Editorial Abril de César Civita. Luego fue adquirida por el Grupo Graiver. En 1976, cuando este se encontraba con graves problemas financieros, fue ofrecida por los dueños del Grupo Graiver a Fapel, una sociedad constituida por los diarios La Nación, Clarín y La Razón.
    La compraventa se realizó exactamente el día 2 de noviembre de 1976. Fue una operación legal y pública.
    Al momento de vender, los Graiver estaban libres, según la información que proviene de las causas judiciales en las que declararon en democracia. Los integrantes del Grupo Graiver fueron secuestrados y detenidos al año siguiente de la venta, por imputaciones totalmente ajenas a Papel Prensa.
    Isidoro Graiver brindó un testimonio este año ante escribano público donde declaró que fue él quien condujo la operación y que la misma fue realizada cuando todos los integrantes de la familia estaban en libertad. Además, declaró que fue una operación libre de presiones y que resultó beneficiosa para la familia que en el momento atravesaba problemas financieros. Por otro lado, una solicitada firmada por Isidoro que salió el 25 de agosto de 2010 en el diario La Nación repite y reasegura lo anterior.
    El caso Graiver fue investigado en democracia por el Juez Miguel Pons y la Cámara Federal. La Justicia no encontró vínculo alguno entre la detención de los Graiver y la venta de Papel Prensa. La transacción, por otro lado, fue investigada por el fiscal Ricardo Molinas, quien tampoco encontró irregularidades.

  4. Santiago Tezanos

    No hay un abuso dominante de los accionistas privados en la venta a otros diarios del papel porque el precio es el mismo para todos. Sí existe un descuento por la cantidad de papel adquirido del que Clarín y La Nación se benefician. Pero si los dos diarios de mayor tirada del país dejaran de comprar, ¿Papel Prensa seguiría existiendo?

    No hay uso discriminatorio porque el papel es un “commodity”. Y hoy importar papel sale más barato que comprarlo en Papel Prensa. Cada empresa podría importar papel mas barato y de mejor calidad si quisiera.

  5. Santiago, tenés que fundamentar con datos tus afirmaciones.

  6. Lucila Djeredjian

    Creo que hay un abuso dominante de accionistas privados en la venta de papel a otros diarios. Jorge Fonteveccia en una columna del diario Perfil del 28 de agosto lo demuestra hacer la siguiente afirmación:

    “Editorial Perfil es la mayor importadora de papel de diario de la Argentina. No sólo utiliza ese insumo para su propio diario, sino para algunas de sus revistas y varios diarios de terceros que imprime con papel incluido. También Editorial Perfil fue la más perjudicada cuando el precio de Papel Prensa era más barato que el importado y tuvo siempre que importar todo su consumo porque no le vendían papel nacional.”

    Realmente no se me ocurre un motivo que justifique que un medio no pueda abastecerse con la producción de papel nacional sobre todo teniendo en cuenta que el papel es un insumo básico para la industria periodística que no escasea en nuestro país.

    En cuanto al descuento que los accionistas Clarín y La Nacion obtienen por la compra del diario, me parece que puede llegar a tener que ver con la cantidad de papel que, por tener la mayor tirada, demandan estos diarios. Pero de ninguna manera es admisible que haya medios que no puedan tener acceso al papel nacional, independientemente del precio al que Clarin y Nación compran su papel.

  7. Javier Bruggia

    No hay abuso dominante de los accionistas de Papel Prensa en la venta a otros diarios del papel. Tampoco creo que haya un uso discriminatorio por parte de Clarín y La Nación de Papel Prensa.
    Digo esto porque Papel Prensa abastece a más de 170 diarios de todo el país.
    Por otro lado, las características de la industria del papel hacen que Papel Prensa esté lejos de ejercer una posición dominante; menos aún, ser un monopolio.
    Es que el papel, como producto, es un commodity. Además, es un producto que no tiene restricciones ni aranceles para su importación. Esto hace que haya presencia de productores del exterior en el mercado de la prensa local. De hecho, muchos de los diarios argentinos vienen comprando papel importado más barato que el de Papel Prensa.

    Hay proveedores de todas partes del mundo: Chile, Rusia, Finlandia, Canadá, Estados Unidos, entre otros.
    Es por eso que creo que a la hora de analizar el informe que publicó el Ministerio de Comercio hay que tener en cuenta algunos aspectos:
    • Contexto: el informe se inscribe en una serie de ataques a la prensa en general y al Grupo Clarín en particular. Derechos del fútbol, Fibertel, Papel Prensa…
    • Quién lo publica: la Secretaría de Comercio, una entidad que está en el foco de discusión por su polémica intervención en el INDEC
    • Las opiniones del exterior: si dudamos de nosotros mismos, hay que mirar para afuera. Prestigiosos diarios como The Wall Street Journal, El País, entre otros, han condenado estos ataques del gobierno argentino, advirtiendo que constituyen una amenaza para la libertad de expresión.

  8. Lucila y Javier, en vuestros comentarios faltan datos y sobran afirmaciones sin fundamentar. La consigna es concreta.

  9. Javier Bruggia

    Fernando, agregué más datos y aclaré las fuentes utilizadas. Espero haber entendido.

    No hay abuso dominante de los accionistas de Papel Prensa en la venta a otros diarios del papel. Tampoco creo que haya un uso discriminatorio por parte de Clarín y La Nación de Papel Prensa.

    En la Argentina funcionan diez plantas de celulosa, algunas de ellas desde 1920. Los mayores productores de pasta de celulosa y del papel, se ubican en Misiones como las empresas Alto Paraná, Papel Misionero y Benfide. En Buenos Aires, se encuentran Papel Prensa, Celulosa Campana, Papelera del Plata, Wixel, Campanita; en Entre Ríos Iby ; y en Santa Fé Andino. (Valeria Llamas en “El conflicto entre Argentina y Urguay por la instalación de las papeleras: un caso de estudio”)
    Papel Prensa abastece a más de 170 diarios de todo el país.
(Papelprensa.com, Perfil, La Nación)
    El capital de Papel Prensa se reparte entre el grupo Clarín (49%), el Estado (27,46% en forma directa y 0,62% a través de la agencia oficial Télam) y La Nación (22,49%), con un 0,43% en manos de terceros. Es decir, el Estado es parte accionaria de este grupo societario. (Clarín)
    El 75% del consumo nacional de papel es suministrado por la empresa Papel Prensa. El restante 25% de lo que se consume en el país, se importa libremente, sin aranceles ni impuestos. (Agencia de Desarrollo de Inversiones, del Ministerio de Economía)
    Por otro lado, las características de la industria del papel hacen que Papel Prensa esté lejos de ejercer una posición dominante; menos aún, ser un monopolio.

    “En la Argentina las industrias papeleras, a pesar de su contaminación, han sido un sector beneficiado ya que fueron incluidos en los planes económicos de gobiernos anteriores, con incentivos y rebaja de impuestos para impulsar la reactivación económica a cambio de compromisos de más producción y generación de empleo. La causa para que se incluyera a la industria papelera, es que se trataba de uno de los sectores calificados como “en emergencia” por el Ministerio de Economía, por el deterioro en la década del 90 y además por ser un fuerte creador de empleo.” (Valeria Llamas en “El conflicto entre Argentina y Urguay por la instalación de las papeleras: un caso de estudio”)
    La capacidad de producción nacional de celulosa es de 850 mil toneladas anuales, según datos de la Agencia de Desarrollo de Inversiones, del Ministerio de Economía. Por su parte papel Prensa produce 170.000 toneladas de papel por año. (Papelprensa.com)
    Esto hace que haya presencia de productores del exterior en el mercado de la prensa local. De hecho, muchos de los diarios argentinos vienen comprando papel importado más barato que el de Papel Prensa.
    Hay proveedores de todas partes del mundo: Chile, Rusia, Finlandia, Canadá, Estados Unidos, entre otros. (Eduardo Pigreti, apoderado y asesor legal de Papel Prensa)
    Es por eso que creo que a la hora de analizar el informe que publicó el Ministerio de Comercio hay que tener en cuenta algunos aspectos:

    • Contexto: el informe se inscribe en una serie de ataques a la prensa en general y al Grupo Clarín en particular. Derechos del fútbol, Fibertel, Papel Prensa…

    • Quién lo publica: la Secretaría de Comercio, una entidad que está en el foco de discusión por su polémica intervención en el INDEC

    • Las opiniones del exterior: si dudamos de nosotros mismos, hay que mirar para afuera. Prestigiosos diarios como The Wall Street Journal, El País, entre otros, han condenado estos ataques del gobierno argentino, advirtiendo que constituyen una amenaza para la libertad de expresión.

  10. Delfina Álvarez Sáez

    Ayer en el Boletín Oficial se presentaron varias acusaciones contra los tres diarios que, presuntamente, ejercen prácticas ilegales, maniobras para dirigir la empresa sin oposición y reducciones de costos, lo cual lleva a que estos accionistas de Papel Prensa posean un control monopólico en la venta de papel de diario.
    Según el Boletín Oficial, todo esto perjudica la competencia respecto de diarios más pequeños. Y añade que Papel Prensa S.A. vende solamente el papel que le sobra luego de haberse abastecido para sus medios.

    Bajo estos argumentos, y algunos más, el Gobierno pide que la nueva legislación garantice el abastecimiento de papel para todas las empresas que lo requieran, en igualdad de condiciones. También se deberá garantizar la materia prima nacional durante todo el proceso de fabricación del papel. En Página 12 el Gobierno habla de un sobrecosto del 40 % para los diarios más chicos. Y adentro de los fundamentos del informe “Papel Prensa: La Verdad” describen el “abuso de posición dominante” por parte de los accionistas privados de Papel Prensa.

    Esta iniciativa recibió aceptación de pequeños y medianos diarios, algunos con perfil de derecha, de distintas partes del país. Y también de medios como Crónica, que en el pasado supo denunciar el monopolio de Papel Prensa, en el marco de un conflicto que le obligó a la importación de papel.

    La Nación refuta diciendo que este proyecto de ley “es un plan del ex presidente Néstor Kirchner para controlar los medios que no le son afines”. Suma datos a sus argumentos explicando como se dividen las acciones: Clarín 49%, La Nación 22,49%, el Estado 27,46 en forma directa y 0,62 % por medio de Télam, cotiza en bolsa el 0,43%; y agrega que la empresa cubre el consumo local de papel de diario para el 75% (170 diarios), y lo demás se importa sin aranceles.

    Página 12 contraataca diciendo que En Argentina, el mercado consumidor de papel para diarios es de 220 a 250 mil toneladas anuales, compuesto por 130 a 170 diarios de distinto tamaño en todo el país. Los distintos productos periodísticos deben abastecerse por Papel Prensa o recurrir a la importación. Entre 2005 y 2009, el 71 por ciento de las 170.000 toneladas promedio anuales fabricadas por Papel Prensa fueron para Clarín y La Nación, con descuentos exclusivos que oscilaron entre el 15 y 20 por ciento, en detrimento de los otros diarios del país.

    Tato Contissa, periodista argentino, remarcó en declaraciones a teleSUR que Papel Prensa es “el símbolo, casi el emblema de la Constitución de un sistema mediático absolutamente hegemónico, monopolizado por algunas empresas en particular, y que marcaron de alguna manera la vida política argentina desde 1976 en adelante”.

    Mientras tanto, en algunos diarios del interior, como en el Diario de Tandil, citan el ejemplo más firme de esta discriminación proveniente de la papelera, el director del diario Perfil, Jorge Fontevecchia. El explica como Perfil siempre fue perjudicado por Papel Prensa, ya que nunca pudo acceder al papel nacional, más barato que el importado, porque que no se le vendía. Pero remata diciendo que a pesar de haber padecido durante años y años la presión y discriminación del monopolio de Papel Prensa, prefiere que “el Estado no intervenga”.

    Y Fontevecchia agregó:
    – Si Clarín no tuviera Papel Prensa gastaría 10 millones de dólares más en papel por año por mayor precio. Además tendría que tener un stock de dos meses más de papel, que hoy no necesita porque siendo el dueño de la fábrica no precisa cubrirse frente a la falta de provisión. Dos meses son 17 mil toneladas, a 500 dólares cada una, son otros 8,5 millones de dólares que debería inmovilizar.
    – Clarín, en lugar de pagar el papel entre 90 y 120 días, como hoy se lo cobra Papel Prensa, pasaría a pagar al contado (o a inmovilizar crédito en cartas de crédito). Tres meses y medio de crédito de consumo de papel equivalen a pagar anticipadamente otras 30 mil toneladas, que a 500 dólares cada una suman otros 15 millones de dólares de caja. En total, un primer año de Clarín sin que existiera Papel Prensa le quitaría 28,5 millones de dólares.

    Por otra parte, Jorge Aníbal Déboli, secretario de la asociación Diarios y Periódicos Regionales Argentinos (DYPRA), comento los problemas que tuvo que atravesar el sector desde la crisis del 2001, cuando el costo del papel “pasó de 500 pesos la tonelada a 2000”. Para paliar el aumento, los medios “redujeron a la mitad la cantidad de hojas, con lo cual se vio restringida su libertad de informar”.
    “Hoy el papel cuesta entre $3.200 y $3.400 la tonelada, y eso no puede ser porque tenemos una fábrica nacional”, concluyó el secretario de DYPRA.

    Las declaraciones, las cifras y los argumentos están polarizados. Mucho de todo lo que se debate entra en el marco de la disputa entre el Gobierno y Clarín. A lo mejor el cambio sea necesario pero en lo que a mi respecta otra vez fallaron en modo y tiempo.

  11. Florencia Campobello

    La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en el discurso pronunciado el 24 de agosto, una de las cosas que cuestiona son las condiciones de venta de Papel Prensa a los diarios La Nación y Clarín. La presidenta acusó a los diarios de “haberse apropiado de la empresa en forma ilegal”, vinculando al terrorismo de estado de 1976 con la compra de la empresa al Grupo Graiver. Además denunció que la familia Graiver había sido obligada a firmar la cesión de acciones, afirmación refutada por el propio Isidoro Graiver.

    La compra de Papel Prensa fue realizada el 2 de noviembre de 1976 por los diarios La Nación, Clarín y La Razón, asociados bajo el nombre Fapel. En esta fecha, esa sociedad compró las acciones clase A Galerías Da Vinci (una empresa del grupo Graiver) y a Rafael Ianover (testaferro de Graiver). El 6 de noviembre, el diario La Opinión hizo pública la transferencia.
    Los conflictos de la familia Graiver ocurrieron en marzo del año siguiente, por su vínculo con el grupo Montonero. Lidia Papaleo, esposa de David Graiver y encargada de la venta, fue secuestrada cinco meses más tarde, y nunca denunció haber sido coaccionada para realizar la venta, luego de diversas declaraciones que dio durante la democracia. En los expedientes, los Graiver figuraban en 2 causas. Por un lado, se investigaba la vinculación de los Graiver con la organización Montoneros. Por el otro, los Graiver aparecían como víctimas de torturas y delitos. En ninguno de los casos hay un vínculo con la venta de Papel Prensa.

    Los militares efectivamente, según la causa 725, torturaron y secuestraron a la familia porque querían saber qué vínculo había entre ellos y los Montoneros. La agrupación le había dado una suma importante de dinero al empresario, y una vez fallecido, reclamaron la devolución del monto. Por ello, la familia comenzó a vender rápidamente sus activos para pagar. No obstante, en ningún momento dijeron haber actuado bajo presión de los militares y de los diarios para vender Papel Prensa. Los jueces Gil Lavedra y Carlos Arslanian son quienes firmaron el fallo de la Cámara Federal que en 1986 absolvió a Lidia Papaleo e Isidoro Graiver.

    Las acusaciones por parte del gobierno carecen de fundamentación ya que no hay indicios de delitos en la compra de Papel Prensa. En ningún momento se dieron pruebas concretas que identificaran la transacción con los delitos, torturas y amenazas. En el discurso se dice que los miembros del grupo Graiver vivían en “libertad ambulatoria”, en un marco de “presiones y amenazas” al momento de vender Papel Prensa, y que fue una operación “con apariencia de legalidad”. Sin embargo, dos días después de que la presidenta dijera esto en cadena nacional, Lidia Papaleo contradijo esta declaración y nuevamente afirmó que fue una operación realizada en libertad y que recién los secuestros y torturas se dieron al año siguiente, y que en ningún momento salió de los centros clandestinos para firmar ningún documento. A su vez, el informe que plantea la investigación fue realizado por un equipo del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, lo cual le quita veracidad.

    Por otra parte, el ex fiscal del juicio contra las Juntas Militares, Julio César Strassera también afirmó que en ningún momento se mencionó la venta de Papel Prensa, que él estuvo en permanente contacto durante esa época y que en ningún momento surgió el tema de Papel Prensa. “David Graiver fue banquero de los Montoneros y eso era lo que le reclamaban, el dinero. Nunca escuché que se habían adueñado de Papel Prensa” dijo el ex fiscal.

    Por último, existe un testimonio de Isidoro Graiver, hermano de David, en donde declara que él condujo la operación y que en ningún momento fue realizada bajo presión sino que se dio estando toda la familia en libertad, y se hizo ante una crisis financiera, por lo cual fue una operación exitosa y beneficiosa, en la que los diarios pagaron el mejor precio posible.

  12. Linet Peruzzo Scussel

    Papel Prensa. Para el Gobierno el estado en el que se realizo la transacción de la venta fue de completa irregularidad. “Los Graiver estaban en libertad ambulatoria”, “bajo un marco de presiones”, declaró la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su discurso público el 25 del mes pasado.
    Ahora, David Graiver falleció en 1989 en un accidente aéreo. El otro miembro responsable y actor principal de los hechos ocurridos entre los años 1976 y 1977 que aún vive se llama Isidoro Graiver. Bajo juramento y con un acta firmada bajo escribano público desacredito todas las acusaciones realizadas por la presidenta. En su declaración, confirmó que no estaban bajo ninguna presión ni tuvieron a nadie que les indicara quien era conveniente como comprador. Además aclaró que nadie se encontraba en posición de arresto y que lo único que los estorbaba comercialmente eran las trabas que le había arremetido el gobierno de facto por lo cual para ellos ya era insostenible semejante planta. Tanto él como la viuda de Graiver , Lidia Papaleo, y su hermano afirmaron en situación de democracia que todo el proceso fue libre de presiones, amenazas u otras mortificaciones.
    Además, la declaración de Isidoro fue ratificada mediante una exposición oral ante el juez competente en la cual declaró bajo juramento que todo actuar de la familia había sido libre de presiones tanto por parte del gobierno como de los diarios.
    Hace ya 22 años esta causa había sido tratada y el entonces fiscal nacional de Investigaciones Administrativas, Ricardo Molina había concluido que los diarios participantes habían realizado la transacción de buena fe. En ese momento también fueron citados a declarar varios de los actores que hoy reaparecen. Las declaraciones y la resolución aplicada por el fiscal fue en un ambiente democrático.
    En definitiva, el conflicto del gobierno actual con Clarín parece ser el eje de la investigación. Si las declaraciones fueron concretas y apuntan hacía que no hubo abuso por parte de los compradores será cuestión de centrarnos entonces en lo que deriva de cuestiones tan polémicas como estas: cuánto cuesta el papel, quién paga más y quién menos y si ello se justifica, si debe cambiar de dueños o no, etc.

  13. Santiago Tezanos

    El Gobierno denuncia un sobreprecio del 40% en las ventas para los diarios del interior. Y según el informe, Papel Prensa disminuyó en los últimos cinco años su oferta hacia el mercado interno.

    Sobre el precio del papel hay que aclarar la progresión. En diciembre de 2006 el papel costaba $ 1.567 la tonelada; en enero de 2007, $ 1.571; febrero, $ 1.728; noviembre, $ 1.734; enero de 2008, $ 1.903; y mayo de este año, $ 2.151.

    Lo que se observa es una suba en el precio desproporcionada con la inflación reconocida por el INDEC. De todas maneras es difícil identificar si esa suba es desmedida, sobre todo porque los datos suministrados por el INDEC carecen de credibilidad y una comparación tal vez sería ilógica.

    Los descuentos que antes mencionaba son los que denuncia Página/12, del 15% al 20% para Clarín y La Nación. Pero vuelvo sobre lo mismo: ¿Es injusto este descuento a los diarios que más papel compran? Podrá decirse que sí dado que son accionistas de la empresa. O podrá decirse que no ya que son los diarios de mayor tirada del país y esa condición avala un descuento. ¿Es discriminatorio para con el resto de los diarios? Sí. Pero esa discriminación, ¿está justificada? Con los datos publicados me veo incapaz de hacer una aseveración al respecto.

  14. Lucrecia Magnanini

    Varias son las versiones que están corriendo acerca de las condiciones de compra de Papel Prensa, por lo que es difícil realizar una verdadera reconstrucción de los hechos. Aquí encontré un resumen de las diferentes voces pero no logro despejar mis dudas.
    Al fallecer Graiver en 1976, quebraron sus bancos en Bélgica y EEUU, y frente a la crisis del grupo, su viuda y su hermano vendieron sus acciones. El 2 de noviembre de 1976, se firmó el traspaso de las acciones de Graiver en Papel Prensa a los diarios Clarín, La Nación y La Razón. Seis meses después, los miembros del grupo Graiver fueron ilegalmente detenidos y sus bienes intervenidos, siendo imputados por el gobierno de haber recibido parte de los fondos que la organización Montoneros percibiera como rescate en el secuestro de los hermanos Born. Además, el pago por la venta de las acciones, no fue cobrado por ellos sino que se lo incautó el Estado.
    Luego de la detención de los Graiver, el ex almirante Massera, integrante de la Junta Militar que gobernaba de facto, buscaba intervenir la compañía argumentando que los diarios eran una “pantalla” de los Graiver, y que los Graiver (y en consecuencia la Organización Montoneros) seguían vinculados a la empresa. Massera controlaba en área de prensa de la dictadura, y quería controlar el abastecimiento de papel para influir a los diarios.
    Debido a la polémica por la vinculación Graiver – Montoneros y la compra hecha al Grupo Graiver, en mayo de ese año, Clarín, La Nación y La Razón afirmaron en el artículo “A la opinión pública” publicado en los tres diarios, que la compra de la compañía “se celebró a la luz pública y con el consentimiento previo y posterior del Estado”. Según la nota, se resguardaba el abastecimiento de papel para todos los diarios. Los diarios buscaban despejar las acusaciones de que conocían la relación Graiver – Montoneros y que estaban asociados a los Graiver.

    Los militares intervinieron Papel Prensa en agosto de 1977. Videla designó a un hombre de Massera. A los cinco meses se levantó la intervención.

    En septiembre de 1978, en plena dictadura argentina, un grupo de empresarios, entre los que se encontraba la propietaria del grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble, y del diario La Nación, Bartolomé Luis Mitre, inauguraron la planta de Papel Prensa.
    Desde el gobierno se acusó a los diarios de haber comprado la empresa cuando la familia Graiver estaba detenida, con abuso de esta situación. En tanto los diarios señalan que el Gobierno tergiversa la historia para tomar Papel Prensa y controlar el acceso de los diarios a un insumo que consideran “vital”. Atribuyen la intención a un plan para dominar los medios y argumentan que los Graiver fueron detenidos en marzo y abril de 1977, en tanto que habían vendido las acciones el 2 de noviembre de 1976. Remarcan que en ninguna de las oportunidades en las que los Graiver declararon, luego de restaurada la democracia, en distintas causas judiciales vinculadas con su detención ilegal, hicieron mención o referencia a haber estado secuestrados o amenazados al momento en que vendieron las acciones de Papel Prensa.
    El columnista de La Nación Joaquín Morales Solá, escribió en ese diario que el gobierno nacional quiere devaluar la empresa para comprarla más barata y, así, dominar a los medios de mayor tirada.

    El 4 de abril el periodista Adrián Ventura, denunció al gobierno en el matutino La Nación. Le atribuyó la intencionalidad “de apropiarse de la empresa” Papel Prensa, remitiendo al contenido de una resolución de la Secretaria de Comercio Interior, fechada el 31 de marzo de 2010: “La cronología de los hechos es contundente, y prueba que las acusaciones que se efectúan desde el kirchnerismo son falsas y que sólo tienen como finalidad generar un clima favorable para que el Gobierno se apropie de la empresa, de manera de controlar un insumo vital para los diarios y presionarlos. El mismo objetivo que tuvo el entonces almirante Massera y el mismo modus operandi”.
    Por su parte, el día 6 de Agosto de 2010, el diario Tiempo Argentino publicó un artículo incluyendo una carta de Lidia Papaleo, viuda de David Graiver, dirigida al Secretario de Comercio Interior Mario Guillermo Moreno. En la misma la autora hizo afirmaciones acerca de presiones y “horrores” padecidos desde la muerte de su esposo. Dijo que había sido despojada por Clarín, La Nación y La Razón de las acciones de la familia con la complicidad de la Junta Militar. Afirmó que las amenazas de muerte hacia su persona y la de su hija eran constantes, reclamándole que acepte la venta de la empresa.
    El 24 de agosto del 2010 la presidenta Cristina Fernandez presentó en un acto público un documento titulado Papel Prensa: La verdad elaborado por sus funcionarios.
    El 25 de agosto Isidoro Graiver, hermano de David Graiver, publicó en los diarios Clarín y La Nación una solicitada deslindando la responsabilidad de los diarios en la compra de Papel Prensa. Al día siguiente el diario Tiempo Argentino publicó un reportaje del 10 de junio del 2010 en el que Isidoro Graiver había dado una versión de los hechos que difería de lo dicho en la solicitada. La editorial del diario difundió la grabación de ese reportaje.

  15. Tomás Mayorga

    Clarín tiene el 49% de las acciones de Papel Prensa S.A.; La Nación, el 22,49%; el Estado, el 27,46% en forma directa y otro 0,62% por medio de la agencia oficial de noticias Télam. El 0,43% restante cotiza en Bolsa. La empresa satisface el 75% del consumo local de papel para diarios (el otro 25% se importa sin aranceles), por lo que abastece a unos 170 diarios de todo el país.
    Durante todos estos años como propietario, el Estado estuvo en cada una de las reuniones de directorio de Papel Prensa S.A. Nunca dijo nada sobre el tema. Ahora la presidenta le dedica a ese tema una hora y media en cadena nacional. Como diría Jorge Lanata es un caso de ética tardía. Si hubiera habido algún abuso dominante de los accionistas privados en la venta a otros diarios del papel o algún tipo de discriminación por parte de esos mismos accionistas privados de la empresa, el gobierno seguramente hubiera tenido esta reacción muchos años antes.
    Un dato del peronismo para tener en cuenta que Lanata aporta en su programa Después de Todo por Canal 26 : cuando Perón asumió, sólo 3 periódicos lo apoyaban. Al poco tiempo, empezaron las medidas para combatir a los periódicos opositores. En primer lugar, la provisión del papel de diario. El papel era totalmente importado y era distribuido por le gobierno fijando cuotas sumamente reducidas para los medios hostiles. Luego se prohibió enviar determinados diarios por correo y hubo procesos por desacatos a editores y directores de periódicos críticos. Finalmente se expropiaron algunos diarios.

  16. Los accionistas de Papel Prensa es una empresa de capitales argentinos que se dedica a la fabricación de papel para diarios. Como tal, se desarrolla dentro de un marco de libre comercialización de un insumo para la producción, el papel. Para desarrollar, me baso en cifras proporcionadas por Jorge Fontevecchia, director del Diario Perfil. A pesar de ser uno de los diarios mas castigados por la política de Papel Prensa, se muestra en contra de los mecanismos adoptados por el Gobierno nacional.
    En mi opinión, Papel Prensa hace un uso discriminatorio de la producción. En enero, la tonelada de ese insumo costaba 610 dólares para los clientes que no fueran accionistas, mientras que la versión importada costaba 860 dólares. Esta diferencia hacía que la empresa no vendiera a cualquier diario dispuesto a comprarle y algunos se vieran obligados a recurrir a la importación. Hasta principio de año se calculaba que su producción anual correspondía en casi el 60% al Diario Clarín, alrededor del 24% al diario La Nación y un 18% a otros diarios. Otros tantos debían importar papel afrontando la diferencia de costos que esto implica.
    También se diferencian los precios, según se trate de un cliente accionario o no. En el pasado, el precio del papel era alrededor de un 30% más barato para Clarín y La Nación, llegando en momentos de devaluación a un 50%. El diario más vendido de Argentina, Clarín, se vio proporcionalmente favorecido por la gran cantidad de ejemplares que imprime.
    De enero a la actualidad, el precio del papel importado cayó un 36% debido, entre otras cosas, a la crisis económica mundial. Hoy la tonelada se vende a 550 dólares mientras que el Papel Prensa lo hace a 610 dólares. En el caso nacional, se trata de una caída de un 11% (para clientes no accionistas). Clarín y La Nación en cambio, lo pagan aún un 10% más barato que el importado, a un precio de 500 dólares.
    Los accionistas se ven beneficiados al no necesitar provisionarse ya que pueden recurrir a la fábrica en caso de emergencia. También acceden a planes de pago más holgados respecto de aquellos clientes no accionistas.
    En conclusión, creo que efectivamente los accionistas de Papel Prensa cuentan con condiciones favorables. Respecto de la consigna, creo sin embargo que no se trata de un ABUSO, ya que están haciendo uso de las facultades que les da ocupar el lugar de accionistas de la empresa. Si es “justo” o no, es otra discusión. La realidad es que el mercado en este momento está dando oportunidad a aquellos medios durante años se vieron perjudicados por los precios diferenciales hacia Clarín y La Nación. Espero que sea aprovechada.

  17. Lucila Djeredjian

    Trate de ampliar un poco más la información y de especificar las fuentes utilizadas:
    Creo que hay un abuso dominante de accionistas privados en la venta de papel a otros diarios. Jorge Fonteveccia en una columna del diario Perfil del 28 de agosto lo demuestra hacer la siguiente afirmación:
    “Editorial Perfil es la mayor importadora de papel de diario de la Argentina. No sólo utiliza ese insumo para su propio diario, sino para algunas de sus revistas y varios diarios de terceros que imprime con papel incluido. También Editorial Perfil fue la más perjudicada cuando el precio de Papel Prensa era más barato que el importado y tuvo siempre que importar todo su consumo porque no le vendían papel nacional.”
    Realmente no se me ocurre un motivo que justifique que un medio no pueda abastecerse con la producción de papel nacional sobre todo teniendo en cuenta que “el papel es un insumo básico para la industria periodística que no escasea en nuestro país” (Alejandro Aguirre, presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa).
    En cuanto al descuento que los accionistas Clarín y La Nacion obtienen por la compra del diario, que oscila entre el 15 y el 20% en detrimento de los otros diarios del país (Página 12) me parece que puede llegar a tener que ver con la cantidad de papel que, por tener la mayor tirada, demandan estos diarios.
    En Argentina, el mercado consumidor de papel para diarios es de 220 a 250 mil toneladas anuales, compuesto por 130 a 170 diarios de distinto tamaño en todo el país (Página 12). Según los datos revelados en el proyecto de ley, Papel Prensa disminuyó en los últimos cinco años su oferta hacia el mercado interno. En 2004 fueron más de 180.000 toneladas, mientras que en 2009 vendió sólo 166.000. Como contrapartida a la baja en la producción, la importación de papel se incrementó: en 2004 equivalía a un 18 por ciento, mientras que en 2009 fue del 29 por ciento. La Agencia de Desarrollo de Inversiones, del Ministerio de Economía indica que la capacidad de producción nacional de celulosa es de 850 mil toneladas anuales. Por su parte Papel Prensa afirma producir 170.000 toneladas de papel por año.
    Independientemente del precio al que Clarin y Nación compran su papel, Papel Prensa no debería bajar la producción para poder ofrecerles papel a todos los medios que así lo requieran.

  18. En Perú, a pesar de contar con empresas que hacen papel no se usa el papel que se produce para la elaboración de los diarios, puesto que la materia prima de la que se saca el llamado papel es del bagazo de la caña de azúcar. El producto final es un papel llamdo bulky, de color oscuro y que no sirve para la elaboración de los diarios. El Perú es básicamente importador, ya que insumos como la celulosa y bienes terminados como el papel periódico no son producidos en el país. Importamos de Chile, Brasil, Estados Unidos y Finlandia. Y los principales productos importados son el papel prensa, que se utiliza para los periódicos o diarios, cartones y papel bond.

  19. Marcos Castelo

    Empezaré por los datos más objetivos. En 1976, Graiver, principal accionista del Papel prensa, fallece dejando grandes deudas. La familia debe afrontar la quiebra de sus bancos en Bélgica y EEUU. Su esposa (entonces viuda) y hermano se ven “obligados” a vender las acciones de Papel Prensa.
    Ta es así que El 2 de noviembre de 1976, se firma el traspaso de las acciones de Graiver a los diarios Clarín, La Nación y La Razón.
    Recién 6 meses después, miembros del grupo Graiver son detenidos ilegalmente. Sus bienes, quedan intervenidos. El motivo real no está claro. El “oficial” es por haber recibido fondos de Montoneros. Está claro que la detención (más allá de que fuera justa o no) se realizó posterior a la venta de las acciones. Si hubo amenazas previas relacionadas con Papel Prensa queda incierto, pues las declaraciones de las víctimas se contradicen en la cronología del tiempo.
    Más tarde, ya en democracia, en 1986, el entonces titular de la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas de la Argentina, Ricardo Molinas, decide investigar las compras de Papel Prensa.
    Aquí comienzan las contradicciones. Por un lado, en su informe dice: “Consultados los integrantes del Grupo Graiver sobre el precio convenido coincidieron en señalar que no era el que ellos esperaban pero que no tuvieron mejor oferta dado lo exiguo del tiempo” que tuvieron para la venta (por la inminencia de una Asamblea de Accionistas que no aceptaría su ingreso como accionistas de la empresa) y que “El problema del precio es ajeno a la competencia de la Fiscalía, y además fue aceptado por los vendedores y sólo se trajo a colación para demostrar el apuro en la negociación” (Dictamen fiscal Ricardo Molinas, foja 292).
    Sucede que años después, mejor dicho, este años, 2010, Lidia Papaleo, viuda de Graiver declara que “…todo el grupo familiar estaba desquiciado por las presiones por parte de la Junta Militar.” En referencia a presiones y amenazas del gobierno militar para vender las acciones. Acusó también a los 3 diarios de aliarse con el gobierno. Estas declaraciones las publica el diario Tiempo Argentino el 6 de Agosto de 2010 en una carta de Papaleo dirigida al Secretario de Comercio Interior Mario Guillermo Moreno.
    Regresando al pasado, concretamente a la investigación del Fiscal Molinas. Otra de las conclusiones fue: “la participación del Grupo Graiver en Papel Prensa implicó un grave perjuicio para la empresa, en especial en la época de la muerte o desaparición de David Graiver y luego de la quiebra del grupo iniciada con los bancos que poseía en el extranjero, la cual trajo aparejada una aguda insolvencia” (Dictamen fiscal Ricardo Molinas, foja 290).

    Hasta la carta de Papaleo publicada por Tiempo Argentino, en ninguna de las causas judiciales vinculadas con la detención ilegal de los Graiver, habían denunciado amenazas referidas a la venta de Papel Prensa.
    Superados los hechos históricos, hago referencia al precio de la transacción. Me baso en declaraciones del ex canciller Rafael Bielsa diario Buenos Aires Económico, donde dice que el precio de venta fue varias veces menor al real: Se pagaron u$s8.300.000, cuando en 1987, de acuerdo con la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas, Papel Prensa costaba 250 millones de dólares.
    Esta diferencia entre el valor de compra y el valor “real” si se quiere, queda supeditada a dos motivos. Cualquiera de los dos es sumamente creíble. Incluso pueden haberse dado conjuntamente. Me refiero a la necesidad de saldar deudas de los Gravier tras la muerte de David. Me refiero a las flamantes declaraciones de Papaleo de haber recibido amenazas para aceptar la venta.
    Sin duda que la situación fue ventajosa. Y sin duda que se aprovecharon. Pero en un mundo capitalista (y que el adjetivo no se entienda como descalificador, o cargado de cualquier ideología política) donde los negocios se rigen por oportunidades, es cuanto menos “esperada” la jugada de Clarón, La Nación, y La Razón.
    Creo que de darse hoy una situación similar (deudas de los Graiver y necesidad de vender) courriría lo mismo.
    Ahora bien, es función del Estado atender ese situación y regularizarla. Sea absorbiendo la deuda mediante la gestión de Papel Prensa y luego llamar a una licitación justa o intervenir en directamente en la transacción. Sucede que en ese momento jugaban muchos intereses de parte del gobierno de facto. Todos aprovecharon la situación
    Si bien no comparto la “jugada” de Clarín, Nación y Razón, considero que no hubo abuso. Si no, un aprovechamiento esperado en un sistema capitalista donde la intervención del Estado en estas situaciones es letal. Podrá criticarse la moral y la ética de esos diarios, en eso coincido plenamente.
    Pero también debo decir que de ser reales las declaraciones de Papaleo, y de ser haber sido conscientes Clarín, Nación y Razón, de estos hechos, sí se han abusado de la compra de Papel Prensa.

  20. Katty Ruiz Távara

    En Perú para la elaboración de los diarios se utiliza papel importado de países como Chile, Estados Unidos, Finlandia, Brasil y México debido a que el país no produce insumos como la celulosa y bienes terminados como el papel periódico.
    La industria papelera en Perú es aún incipiente. Se utiliza el bagazo de la caña de azúcar para la elaboración de productos como servilletas, papel cartón, bulky. Sin embargo la pulpa de celulosa como se dijo antes no se produce en Perú lo cual hace que se importe papel periódico para la fabricación de los diarios.

  21. Cómo fue la compra de papel prensa queda tapado por un manto de dudas ya que los dos actores que informan son, a la vez, interesados. El gobierno tiene una batalla abierta contra los medios de comunicación y los medios al ser atacados se defienden, así la objetividad pasa a ser un deseo más que una realidad.
    Cristina Kirchner, en su discurso el 24 de agosto, acusa que la compra de las acciones por parte de Clarín, La Nación y La Razón al Grupo Graiver fue ilegitima argumentando que se encontraban privados de su libertad durante el último golpe de Estado.
    Sin embargo, los integrantes del Grupo se encontraban en libertad a la hora de realizar la venta comercial; instaurada la democracia así lo testificó Isidoro Graiver, hermano del fallecido banquero David Graiver, ante el escribano público Lucas Baglioni. Recién medio año después de realizada la venta, los miembros del Grupo Graiver fueron detenidos tras ser acusados de haber recibido dinero por parte de la agrupación Montoneros por el secuestro de los hermanos Born.
    El motivo de la venta es que el grupo Graiver estaba atravesando una crisis económica. El gobierno nacional alega que el precio de la venta fue injusto para los Graiver. Sin embargo, el diario La Nación explicó que pagó por un tercio de la compañía, a un valor actualizado, cerca de 30 millones de dólares, precio acorde a los valores del mercado de ese entonces.
    Para finalizar hay que tener en cuenta un dato no menor: la hija de David Graiver, María Sol, declaró que no tiene para hacer ningún tipo de reclamo sobre los accionistas actuales de Papel Prensa.

  22. La compra de Papel Prensa S.A fue realizada por Clarín, La Nación y La Razón, bajo el nombre de Fapel, el 2 de noviembre de 1976. La encargada de la venta fue Lidia Papaleo, esposa de David Gravier.
    La Presidenta denuncia al grupo de realizar esta compra a base de torturas y amenazas. Sin embargo, la persona que llevó a cabo este negocio nunca denunció algún tipo de abuso para su compra. Es cierto que fue secuestrada cinco meses después, pero ¿qué relación tiene esto con la compra de Papel Prensa S.A por parte de Fapel?
    La familia Gravier estaba fuertemente viculada con el grupo Montonero, mala palabra en tiempos de dictadura. Quizás este sea un elemento clave en la investigación. Un motivo más certero para descifrar su secuestro y no vincularlo así, con la compra de Papel Prensa por parte de Clarín, La Nación y La Razón. Causa 725.
    Por otro lado, el gobierno denuncia un sobreprecio en la venta de papel para los diarios del interior. Pero el costo del papel aumenta de la misma manera en que aumenta la inflación verdadera. La suba en el precio del papel es tanto para Clarín y La Nación como para los diarios del interior. Recordemos que Papal Prensa S.A abastece a unos 170 diarios de todo el país. Es díficil hablar de cifras, considerando que el Indec es también un punto sospechoso del gobierno oficial.

  23. Benjamín Gaviña

    Condiciones de compra de Papel Prensa S.A. en 1976/1977

    El testimonio principal e ineludible sobre este caso es presentado por Lidia Papaleo de Gravier. Es la viuda de David Gravier, muerto en el ‘76 a los 35 años en un accidente aeronáutico en México, y que a pesar de su juventud había logrado consolidar un imperio financiero que incluía: dos bancos en el exterior y dos en la Argentina; el Canal 2 de T.V. de La Plata; el 50% de acciones del diario la Opinión, cuya tirada llegaba a competir con los grandes diarios del país y, por último, desde 1974 controlaba Papel Prensa.

    Según Lidia Papaleo, cuando ella volvió al país en el ’76 sufría ‘grandes presiones’ para vender sus acciones. Dijo que recibía amenazas anónimas sobre su vida y la de su familia para concretar la venta. En este contexto tuvo una reunión con el Sr. Martínez Segovia, el entonces presidente de Papel Prensa, quien le dijo, hablando en nombre del Ministro de Economía Martínez de Hoz, que ‘debía’ firmar la cesión de Papel Prensa. Incluso especificó que las acciones debían ser vendidas a empresarios argentinos que no fueran judíos. Los Graiver pertenecían a la comunidad judía.

    Entonces es citada a una reunión en las oficinas de La Nación, junto con el resto de la familia Graiver, pero, según ella, en espacios separados. De acuerdo con su declaración, Lidia estaba frente al boleto de venta, el cual no pudo leer ni negociar, cuando Héctor Magnetto le confió: “firme o le costará la vida de su hija y la suya”.

    Dice que la operación fue ridícula desde el principio: el 1er pago fue de U$S 7 mil sobre el precio total de U$S 1 millón. Meses después fue detenida y torturada. Una vez detenida, el régimen de facto le incautó los bienes, entre los cuales ya no se encontraba Papel Prensa. Los compradores, bajo la firma FAPEL S.A., siguieron pagando las cuotas restantes en los tribunales judiciales, según el diario Clarín, hasta saldarla. Se estima que FAPEL fue una fachada para que los tres principales diarios del país, Clarín, La Nación y La Razón, pudieran comprar la empresa a bajo costo ayudados por la presión que la Junta Militar ejerció sobre la familia Graiver.

    Hay más de un aspecto a tener en cuenta en esta declaración que se incluyó en el informe del Gobierno sobre Papel Prensa:

    1. Lidia Papaleo no fue obligada a la fuerza a firmar la cesión de venta, pero tampoco pudo discutir el precio o las condiciones de pago. Como explica CFK en su discurso, estaría en situación de “libertad ambulatoria”, es decir, era libre de ir y venir pero sin poder real sobre sus activos y a punto de ser detenida.

    2. Queda frustrado el intento de realizar una asociación forzada entre la detención posterior de Lidia y la venta de Papel Prensa, para relacionar la operación directamente con crímenes de lesa humanidad. No obstante, se podría objetar que esto fue a propósito: de ser detenida antes de firmar la venta, las acciones de Lidia también hubieran caído bajo el acta institucional, como el resto de sus bienes, pasando a estar en manos de la Comisión Nacional para la Recuperación Patrimonial (CONAREPA), y la cesión de la empresa a los tres diarios acusados no hubiera sido posible.

    3. Isidoro Graiver, cuñado de Lidia, contradijo esta declaración. Publicó, en una solicitada de este año, que la venta se realizó con total libertad y sin extorsiones. No obstante, Fernando Molinas, hijo de Ricardo Molinas, el fiscal que estuvo a cargo de la investigación, dijo en diálogo con Radio América que Isidoro Graiver denunció, en el año 85, presiones del gobierno militar para vender Papel Prensa. “También es cierto que se les preguntó -a los Graiver- en forma específica si habían recibido a su vez presiones directas de los diarios, en aquel momento dijeron que no”, dijo el hijo del ex fiscal.

    4. Con respecto a lo anterior, Osvaldo Papaleo, hermano de Lidia y también secuestrado, objetó que la declaración de Isidoro Graiver es inválida porque no era accionista de Papel Prensa, ya que David Graiver le había pagado U$S 2 millones en el año 1975, en concepto de su retiro del clan de empresas familiares. Por lo tanto no habría negociado la venta, como él afirma.

    5. En su declaración al diario ElArgentino.com, Osvaldo Papaleo dijo: “Por lo tanto, el 75% de Papel Prensa pasa a estar en manos del Estado. A fines del ’78 se convoca a una asamblea para tratar el tema accionario de la empresa. En ese momento me reúno con el abogado de Clarín, Bernardo Sofovich, quien me advierte que se va a realizar una multiplicación de las acciones y la posterior cesión a Clarín, La Nación y La Razón. Con la multiplicación, las empresas se aseguraban la posición dominante por más que la familia Graiver recuperara sus acciones. De esa asamblea no pudimos participar, nos fue prohibido”, concluyó.

    Los nuevos dueños pagaron U$S 8 millones de dólares por una empresa valuada en U$S 250 millones, según una investigación de 1986 llevada a cabo por la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas. Monto que confirma el mismo diario Clarín.

    6. Papel más que curioso el de Osvaldo Papaleo, quien llegó a ser Secretario de Prensa de Isabel Martínez, detenido y torturado posteriormente. Marcelo Larraquy, periodista e historiador, autor del libro Lopez Rega, lo acusa de haber sido uno de los brazos políticos de la Triple A. Incluso más sorprendente es el hecho de que Osvaldo celebró la inauguración de la nueva planta impresora de Clarín en una fiesta de1989 (hay foto que lo corrobora), cuando todavía no había acusado al principal dueño de Papel Prensa de acordar su expropiación con la Junta Militar.

    7. Rafael Ianover tenía en su poder acciones de David Graiver en concepción de testaferro y también apoya la denuncia de la venta bajo amenazas. Declaró que firmó el compromiso de venta sin tratativas por el precio y con la presencia de Patricio Peralta Ramos, dueño de La Razón, uno de los tres compradores de Papel Prensa aglutinados bajo el sello FAPEL S.A. Peralta Ramos le habría asegurado que ‘no le iba a pasar nada’. Luego estuvo detenido 16 meses. Durante su detención, declara, dos hombres se presentaron en su casa para comprarle las acciones a su mujer, que se negó porque no eran de su propiedad. Los nombres de estos sujetos eran, según le dijo su mujer: Sr. Sofovich, abogado del Diario Clarín, y Campos Carlés, apoderado de La Nación.

    8. Gustavo Caraballo, que fue secretario legal y técnico de Juan D. Perón y Embajador ante la UNESCO, estuvo detenido junto a Lidia Papaleo y el resto de la familia Graiver durante la dictadura. Caraballo difundió una carta en la que explica que conoció a Lidia Papaleo en 1977 cuando debió gestionar un pago que ella debía al Ministerio de Economía.

    “La Sra. Papaleo me dijo que estaba acorralada por las deudas y me mostró la nómina de compañías que conservaban, ofreciéndome Marmicoc y La Opinión, para cancelar el crédito de mi cliente. Mi cliente no aceptó y me pidió que les hiciera juicio. No estaba en esa nómina Papel Prensa, pues la había vendido con anterioridad.”

    Luego explica que, en el regreso a la democracia, el gobierno de Alfonsín indemnizó a los Graiver por la privación de sus bienes, pero que no se incluyó Papel Prensa, “pues la familia no vinculó su venta con maniobras de la dictadura”, declara Caraballo en su misiva.

    Finalmente tenemos dos declaraciones de extrema relevancia y críticamente opuestas: la de Lidia Papaleo y la de Gustavo Caraballo. A modo de ilustración se incluye aquí un fragmento de la entrevista de la Sra. Papaleo al diario online Tiempo Argentino:

    -Muchos dicen que usted recién ahora habla sobre lo que pasó en Papel Prensa.
    -No es así. ¿Por qué aparece el tema Papel Prensa? Primero porque Osvaldo, mi hermano, viene batallando por esto desde siempre. A mis compañeras de cautiverio, cuando me preguntaban, siempre les respondía que estaba ahí por Papel Prensa.

    En contraposición a esto, Caraballo en su carta dice explícitamente:

    “Tuve oportunidad de hablar con los miembros de la familia Graiver durante mis meses de detención y jamás mencionaron que la venta de Papel Prensa estuviera vinculada a las presiones que soportaron durante su injusta detención.”

    Faltaría entonces una apreciación de cada fuente, en concepto de su credibilidad con respecto al tema.

    Caraballo mantuvo una vida pública y con mucha actividad política: fue Jefe de asesores del Ministerio de Economía durante la presidencia de Héctor J. Cámpora y Secretario Técnico durante el último gobierno de Perón, y además fue quien acusó a Lopez Rega por malversación de fondos ante Perón. También integró el gobierno de Frondizi. En los ’70 se incorporó al peronismo y su actividad política continuó junto a Cafiero hasta 1988, cuando éste perdió las elecciones ante Carlos Menem.

    Por otro lado, la vida de Lidia Papaleo tiene aspectos que deberían tomarse en cuenta antes de apreciar completamente su declaración: diversas fuentes afirman que David Graiver, su esposo, fue el responsable de diseñar la operación para blanquear el rescate que Montoneros obtuvo por el secuestro de los hermanos Juan y Jorge Born en 1974.

    Por ejemplo, la Diputada Nacional Patricia Bullrich, en declaraciones al Diario La Nación, dijo que conoció el proceso de Papel Prensa por sus conversaciones con Rodolfo Galimberti, un jefe montonero. “Los Graiver manejaban fondos de los Montoneros, que provenían del secuestro de los Born.” explica Bullrich, “Los Montoneros comenzaron a presionar a los Graiver, sobre todo a Lidia Papaleo, porque suponían que David Graiver no había muerto, sino que se había fugado con la plata.”

    Según Bullrich, uno de los que ejercía la presión sobre los Graiver era el periodista Juan Gasparini, que fue capturado y recluido en la ESMA, donde, entre otras cosas, reveló la vinculación entre los Montoneros y Graiver. En base a esta conexión, y no por Papel Prensa, los militares secuestraron y torturaron a integrantes de la familia Graiver.

    Para comprender la actitud de Lidia Papaleo en la actualidad hay que destacar su negación sistemática de cualquier conexión de los Graiver con Montoneros, un hecho corroborado por diversas fuentes.

    Conexión que explicaría las deudas que, según Caraballo, cercaban a Papaleo al momento de vender Papel Prensa. El hecho es que Montoneros exigía a los Graiver una suma de alrededor de U$S 16 millones de dólares cuando Papaleo firmó la cesión. Estaba sumida en una necesidad económica extrema, apremiada por presiones del grupo terrorista y también de la Junta Militar.

    Durante tres décadas Lidia Papaleo nunca evocó la trampa que ahora evoca. Nunca apuntó a los grandes diarios como lo hace en estos días, con el respaldo del Gobierno Nacional.

    Por el contrario, en 1989, firmó una solicitada junto a Isidoro Graiver y a Juan Graiver, el padre de su ex marido, donde responsabilizaba a la organización Montoneros por los bienes que les fueron sustraídos. Ahora parece haberse olvidado de que el dinero de David Graiver procedía del secuestro y la extorsión.

    Comparto ampliamente la frase que pronunció el ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández, apenas 24 horas después del discurso de la Presidenta por cadena nacional: “Tengo una duda elemental, llevamos 27 años de democracia y nunca escuché algo así”.

    La incógnita que aún persiste es la de Magnetto. ¿Habrá o no pronunciado la frase “firme o le costará la vida de su hija y la suya” a la Sra. Papaleo?

    También se debería esclarecer la visita del Sr. Sofovich, abogado del diario Clarín, y el Sr. Campos Carlés, apoderado de La Nación, a la mujer de Rafael Ianover, el ex testaferro de D. Graiver, para comprarle las acciones de Papel Prensa mientras Ianover estaba detenido.

    El dueño del grupo multimediático más poderoso de la Argentina no ha salido a desmentir estas acusaciónes que, si bien no lo manchan con crímenes de lesa humanidad, ciertamente harían rodar su reputación por el suelo.

    Magnetto aún no dijo nada al respecto, ¿Será verdad, como dice el dicho, que el que calla otorga?

  24. Casiana Marull

    Eje histórico de la discusión Papel-Prensa

    1969: Durante el gobierno militar de Onganía se crea el Fondo para el Desarrollo de la Producción de Papel y Celulosa (Decreto 18.312), que establece la creación de un fondo para el autoabastecimiento de papel.
    1971: Durante la dictadura de Lanusse se llama a licitación. César Civita, de la Editorial Abril presenta una oferta
    1972: Adjudicación de Papel Prensa a Civita.
    1976: Graiver controla la totalidad de Papel Prensa
    Noviembre: Graiver ofrece la empresa a Fapel (sociedad compuesta por La Nación, Clarín y La Razón)
    2 de noviembre de 1976, se firmó el traspaso de las acciones de Graiver en Papel Prensa a los diarios Clarín, La Nación y La Razón.

    Tiempo después de la transacción legal de la empresa, la familia Graiver, vinculada con Montoneros, fue detenida ilegalmente por motivos que no estaban relacionados con la venta de la empresa, sino con el secuestro de los hermanos Born.
    Según la declaración del 23 de julio, de Isidoro Graiver, hermano del fallecido David Graiver, “no había nadie detenido cuando vendieron las acciones” de Papel Prensa. Durante la declaración ante el escribano explicó que había sido una transacción con toda libertad y aún más, beneficiosa para su familia que se encontraba en una situación financiera difícil.

  25. Fernanda Díaz Bancalari

    El boleto de compra-venta de Papel Prensa se firmó la noche del 2 de noviembre de 1976 en una de las suscursales del diario La Nación. La familia Graiver se presentó en dicho edificio pero fue separada en distintas habitaciones. Isidoro Graiver (que sólo poseía muy pocas acciones residuales de la empresa) quedó solo en una oficina; Juan Graiver y su mujer (padres de David, a quienes les corresponderían alrededor del 25% de las acciones) fueron llevados a otra; y en la tercera, Lidia Papaleo de Graiver (con derecho al 50% de las acciones en la sucesión y responsable de las correspondientes a su hija María Sol, otro 25%), que se encontraba junto a Héctor Magnetto, firmó el boleto de venta por menos de un millón de dólares, de los cuales sólo recibió 7.000. Según ella recibió amenazas de muerte directas de Magnetto, pero esto no se puede comprobar.

    Rafael Ianover, vicepresidente de Papel Prensa, también cedió acciones bajo la extrema promesa de que no iba a ser secuestrado. Es decir, que Ianover aprobó la extorsión (el efecto de sacar algo a alguien bajo amenaza).

    Otras claves que se pueden comprobar: Papel Prensa no fue a licitación, el grupo FAPEL fue el único oferente. el precio no fue puesto por los dueños de las acciones sino por los compradores. A todos los contratos los relató el Poder Ejecutivo, es decir, la Junta Militar.
    ¿Por qué se vende una empresa a un precio mucho menor que el que valía? Porque los dueños de las acciones no son capaces de luchar por un precio mayor. No son capaces de establecer mejores condiciones del contrato que no los dejaba dar pasos atrás después de esa firma y que los despojaba de todos los derechos.

    Lidia Papaleo firmó el último documento relacionado con la transferencia de acciones de la empresa el 9 de marzo de 1977. Ese mismo día fueron secuestrados sus suegros y en los días subsiguientes, ella (el 14), otros familiares y miembros del Grupo Graiver cayeron víctimas de la “Operación Amigo”, dirigida por el jefe de la Policía Bonaerense, coronel Ramón Camps. Papel Prensa fue, casualmente, una de las pocas empresas que el grupo pudo vender antes de que sus integrantes sean secuestrados.

    Cuando Lidia Papaleo fue secuestrada, el 14 de marzo de 1977, el juez de menores que debía velar por los intereses de la hija de Graiver, María Sol, no había dado conformidad al contrato. Sin autorización del juez, ese 25% de acciones de clase “A” correspondiente a la hija de Graiver no podía ser transferido por más que la madre firmara. Eso significaría que al menos un cuarto de las acciones clase “A” fueron despojadas.

    En las declaraciones hechas hace más de 20 años por Lidia Papaleo sobre su secuestro, donde describe las torturas que sufrió, no deja de consignar el interés de sus secuestradores por Papel Prensa. En fojas 247 está escrito: “Que también desea aclarar que en Puesto Vasco en ocasión de ser torturada se hallaba presente el comisario Etchecolatz. Que tanto en el Pozo de Banfield como en la Comisaría de Banfield concurrían Beto Cozzani, la Tota y Darío Rojas, quienes le preguntaban por Papel Prensa, y que junto con (Alfredo) Abuin manejaban (cambio a foja 248) la vinculación entre Papel Prensa y Egasa”. De aquí se puede deducir que hay una relación entre las torturas y el interés del gobierno militar por Papel Prensa.

    Los datos y la información publicada nos permiten llegar a la conclusión de que hubo un abuso de las condiciones en las que estaba la familia Graiver por parte de los compradores. O que al menos, como ratificó el fiscal Ricardo Molinas cuando ivestigó el caso, hubieron irregularidades e ilegalidades. El traspaso de Papel Prensa no fue “transparente” como declararon La Nación y Clarín mediante una solicitada en el año 1977.

  26. Teresa Pfirter

    Es muy difícil determinar con exactitud qué fue lo que pasó. Las versiones son muy disímiles y cuesta encontrar la correcta, por lo que la historia que se cuenta a continuación no está libre de errores.
    En Agosto de 1969 se creó el Fondo para el Desarrollo de la Producción de Papel y Celulosa según el Decreto Ley Nº 18.312 y se fijó una tasa de contribución del 10% a la importación de papel hasta que la fábrica argentina se pusiera en marcha. Es decir, que todos los diarios del país debieron pagar el 10% de sus importaciones para montar la nueva fábrica de papel nacional, durante 10 años.
    El 31 de marzo de 1971, por el Decreto Nº 43, se aprobó el Pliego de Bases y Condiciones para el llamado a Concurso Internacional para la instalación en el país de una o más plantas productoras de papel prensa. Se dispuso que la fábrica de papel debía tener un 51% de capital nacional y que el Estado aportaría el resto. Ninguno de los oferentes cumplió con los requisitos demandados.
    En mayo de 1972 el presidente Lanusse declaró desierto el concurso público y firmó una adjudicación directa con César Civita (de la Editorial Abril), César Doretti y Luis Alberto Rey. Estos recibirían acciones clase A y el Estado acciones clase B. Es ahí cuando David Graiver, financista ligado a los montoneros, entra en escena. Graiver manejó parte del rescate de 60 millones de dólares que los montoneros cobraron por el secuestro de Jorge y Juan Born. La incorporación del Grupo Graiver como accionista tiene lugar a partir del 17 de abril de 1975.
    En 1976 Graiver controlaba la totalidad de Papel Prensa, a través de testaferros. Pero, a los 35 años de edad, murió en un sospechoso accidente aéreo. Fue entonces cuando el Grupo Graiver, que afrontaba serias dificultades económicas, vendió Papel Prensa a una sociedad llamada “Fábrica Argentina de Papel para Diarios, Sociedad Anónima” (FAPEL) cuyos accionistas eran los diarios La Nación, Clarín y La Razón. L transacción se realizó el 2 de noviembre de 1976.
    Al momento de vender, los Graiver estaban libres ya que, recién seis meses después, fueron ilegalmente detenidos y sus bienes intervenidos.
    En mayo de 1977 Clarín publicó bajo el título “A la opinión pública” su versión de la compra de Papel Prensa, aclarando que “la transacción se celebró a la luz pública y con el consentimiento previo y posterior del Estado”
    Según el Informe sobre Papel Prensa realizado por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, la señora Lidia Papaleo de Graiver relató la forma en que “fue despojada de las acciones pertenecientes a la empresa PPSA, que integraban el acervo sucesorio de su marido David Graiver. También explica el modo en que fue forzada a vender todos sus bienes estando desaparecida y las torturas a las que fue sometida”. Este mismo informe concluye diciendo que “no caben dudas que las firmas que obran en los contratos de compra-venta de las acciones clase A, C, y E de la empresa PPSA, fueron obtenidas previas intimidaciones, apremios, amenazas de muerte y que los presuntos consentimientos prestados en al documentación agregada en este expediente, lo fueron bajo un absoluto estado de terror y amenazas de riesgo de vida”.
    Pero Isidoro Graiver, hermano de David Graiver y quien fue el negociador de la transacción, refutó ante escribano público las versiones del Gobierno. Declaró que (tal como ya había dicho Lidia Papaleo en democracia) la operación se hizo cuando todos estaban en libertad, que no fueron presionados, que la venta fue muy beneficiosa y que los diarios compradores, pagando el mejor precio posible, ayudaron a la familia a paliar su angustiante situación financiera.
    Este caso ya fue investigado en el pasado y no se encontraron irregularidades. El testimonio de Isidoro Graiver es contundente: “Cuando la familia e integrantes del Grupo fuimos secuestrados y detenidos, algunos desde marzo de 1977 y otros a principios de abril de 1977, la operación de Papel Prensa ya estaba concluida. Nunca conocí y por lo tanto no comprendo los dichos de tu madre que se han hecho públicos cuando dice que mantuvo reuniones por la venta de Papel Prensa mientras estaba secuestrada.”(…) “Los adquirentes nos pagaron un saldo mediante consignación judicial, y este dinero nos los apropió la dictadura.”

  27. Papel Prensa SA es una compañia privada encargada de la producción y distribución de papel de diario. Fuen fundadada en el año 1972 y su planta, fue instañada en la localidad de San Pedro en 1978. En este momento el Grupo Clarín posee el 49 % de las acciones, La Nación el 22.49 % y el Estado nacional el 27.46%, a eso se le debe sumar el porcentaje minimo que corresponde a la agencia TELAM. La empresa abastece a más de 170 diarios en todo el país, y es la única planta de producción nacional de ese insumo clave para los diarios. Abastece el 75% de la demanda nacional, el otro 25% se importa de otros paises a precios relativamente accesibles( el papel cuenta con beneficios aduaneros).

    Según una nota de Pagina 12 , en un informe enviado a la bolsa de Comercio, Papel prensa dedica el 80% de su producción para la venta a sus asociados ( Clarín y La Nación) y que luego de aplicados los descuentos por compro por cantidad los precios no llegarían a cubrir los costos de producción. Por otro lado, en el proyecto de ley, el gobierno afrima que la empresa bajo considerablemente su producción y que con la predilección de abastecer a sus accionistas mayoritarios, muchos diarios han tenido que importar más papel que antes. En numeros, loq ue plantea el gobierno es así: En el año 2004 fueron más de 180.000 toneladas de producción , mientras que en 2009 vendió sólo 166.000. Como contrapartida a la baja en la producción, la importación de papel se incrementó: en 2004 equivalía a un 18 por ciento, mientras que en 2009 fue del 29 por ciento.

    La página oficial de la empresa no aporta muchos datos significativos. Lo unico que puede leerse allí es que con su producción abastece a más de 130 clientes de todo el país. Así, Papel Prensa S.A. ha estado presente en la edición de más de 15.000 millones de ejemplares a lo largo de su trayectoria. Las últimas tareas de optimización de su tecnología permiten producir aproximadamente 170.000 toneladas de papel por año, que son fabricadas con 141.000 toneladas de pasta quimimecánica , 15.000 toneladas de pasta de papel reciclado producidas en la planta y 14.000 toneladas de pasta química.

    Fuentes:
    http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-152170-2010-08-28.html
    http://www.papelprensa.com

  28. Pilar Ronchino

    El informe “Papel Prensa, la Verdad”, presentado en público por la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, reúne datos que intentan implicar a los diarios Clarín y La Nación con irregularidades en la compraventa de Papel Prensa, en el año 1976. El informe acusa a los compradores de haberse apropiado de la empresa con la connivencia del Gobierno militar y “a través del uso irresistible de la violencia ejercida por el aparato del Estado, en su forma de terrorismo de estado”.

    Se afirma que Lidia Papaleo de Graiver, Rafael Ianover (testaferro de David Graiver) e Isidoro Graiver, entre otros miembros del grupo Graiver, fueron detenidos, secuestrados y obligados a firmar los contratos de venta “sin libertad, sólo con una libertad ambulatoria”. Se acusa a los diarios de haberse aprovechado para obtener condiciones favorables de compra.

    Para determinar qué es lo que efectivamente pasó, hay que examinar cómo fue el proceso de venta y quiénes estuvieron involucrados.
    Entre los años 1795 y 76, el grupo Graiver toma posesión de Papel Prensa al adquirir todas las acciones del grupo A de la empresa.
    Los diarios Clarín, La Razón y La Nación, en sociedad bajo el nombre de Fapel, firmaron la compra de Papel Prensa a los Graiver el 2 de noviembre de 1976.
    Lidia Papaleo de Graiver fue detenida en marzo de 1977. Permaneció secuestrada hasta 1982. Otros miebros del grupo Graiver, como Ianover, también fueron secuestrados, y los bienes del grupo fueron intervenidos.

    A primera vista y por una cuestión de fechas ( el principal argumento que esgrimen los diarios en su defensa), no parece haber vinculación entre el secuestro y la tortura de los Graiver (a partir de marzo del 77) y la venta de Papel Prensa (noviembre del 76). La detención de los miebros del grupo fue meses después de la venta y no hay pruebas concretas de “las amenazas y presiones” a las que estuvieron sometidos los Graiver durante la compraventa. Tampoco hay pruebas de que los hayan amenazado para vender en condiciones desfavorables y que lo hayan hecho en un marco de “libertad ambulatoria”.

    Una hipótesis que se maneja es que David Graiver tenía vínculos con el grupo Montoneros y que por su apremio económico y la deuda que tenían su viuda Lidia Papaleo tuvo que vender la empresa a un valor menor al real. Y que por este vínculo los Graiver fueron secuestrados por la Junta Militar en el 77. Esta versión es sostenida por algunos autores, como la periodista Graciela Mochkosfky (en su libro Timerman) y Marcelo Larraquy, autor de Galimberti) Fuente: lanacion.com

    El fiscal nacional de Investigaciones Administrativas, Ricardo Molinas, comenzó a investigar, en 1986 y ya en democracia, la compra de Papel Prensa. No se encontraron irregularidades. Ninguno de los Graiver declaró haber sido amenazado ni presionado para vender, hasta las declaraciones de Papaleo en agosto de 2010.

    Otro de los implicados, Isidoro Graiver (hermano de David Graiver), publicó una solicitada en los diarios Clarín y La Nación en la que desmiente la versión del Gobierno acerca de la venta de Papel Prensa. Además afirmó:
    “realizamos las ventas de bienes de nuestros activos en las mejores condiciones que pudimos obtener, sin amenazas ni extorsiones y en libertad”.
    Entonces, ¿hubo un abuso por parte de los compradores de Papel Prensa para apropiarse de la empresa? Por lo que puedo deducir de las diferentes versiones, no. La empresa se vendió antes de que sus vendedores fueran detenidos.
    Sin embargo, hay que tener en cuenta que estoy eligiendo creer una de las versiones. ¿Y si lo que contó Papaleo acerca de que fue presionada para vender es cierto?
    Si no lo es, si, como creo, la empresa fue vendida libremente, entonces el eje histórico del debate sobre Papel Prensa no es más que una excusa del Gobierno para avanzar en su control.

  29. Marcos Coll Areco

    El Gobierno acusa a la empresa de tener un control monopólico sobre el suministro de papel de diario. Todo esto en nombre de los diarios más chicos, cuyas “voces” quedan en segundo plano, por recibir papel después de que Papel Prensa S.A. suministra a sus medios. La presidenta habla de los diarios más chicos, pero sin expresar que el total de esos diarios más chicos puede llegar a conformar una coalición más potente en lo que sería la adquisición de votos a favor. Tener a esa long tail de medios escritos de su lado es una buena estrategia política.

    No creo que haya un abuso dominante por parte de los accionistas privados en la venta a otros diarios del papel. Creo que hay una puesta en práctica de lo que significa contar con la mayoría de las acciones de una empresa. Lo que creo es que el Estado, hace algunos años sentía que contaba con casi el 80% de las acciones (49% + 27%) y en ese momento no se preocupaba tanto. Es como si la marca líder de una categoría, que es holgadamente superior a su competidor, estuviera en continua campaña por reafirmar su liderazgo.

    Ahora que los tantos cambiaron, es el momento en el que el oficialismo sale a manifestar su descontento por el monopolio y el trato desigual. Lanata habla de una ética tardía, pero creo que a la vez es una ética demagógica previsora (se acercan las elecciones presidenciales del 2011).

    Es ahora cuando salen a luchar contra el monopolio, cuando la población comienza a entrar en la tensión interna de preguntarse “¿a quién carajo voto?”. Este es un caso, pero Fibertel es otro, Aerolíneas es otro. El agua aumentó, los aviones están cada vez peor (a pesar de la plata que le meten todos los años), y espero no quedarme sin internet para poder subir este post.

    Entonces surge una ecuación que para el Gobirerno siempre va a ser efectiva:

    Antimonopolio (cuando no les convenga) + el poder del Pueblo (campaña populachera de choris, tetra, 100 pesito’ en vez de ir a laburar) + revolver la mierda y sacar a la luz nuevamente lo que pasó en los ’70 (la parte de los militares, no la de los ponebombas en los supermercados) = adeptos de todo tipo, que juntos son la mayoría.

    Página/12 habla sobre los descuentos del 15% al 20% para Clarín y La Nación. En el caso de que así sea, ¿por qué no concederle dicho beneficio a quienes son sus mayores demandantes?, ¿no ocurre lo mismo en distintos mercados? Estamos insertos en un sistema que se maneja de esa manera y aparentemente, es la única forma de hacer fuerza contra el Gobierno. Y pueden criticar que cuando se trata de papel de diario hablamos de democracia y hay que tener eso en cuenta, pero el grado de imperfección democrática que vivimos en distintos ámbitos.

  30. Marcos Coll Areco

    El Gobierno acusa a la empresa de tener un control monopólico sobre el suministro de papel de diario. Todo esto en nombre de los diarios más chicos, cuyas “voces” quedan en segundo plano, por recibir papel después de que Papel Prensa S.A. suministra a sus medios. La presidenta habla de los diarios más chicos, pero sin expresar que el total de esos diarios más chicos puede llegar a conformar una coalición más potente en lo que sería la adquisición de votos a favor. Tener a esa long tail de medios escritos de su lado es una buena estrategia política.

    No creo que haya un abuso dominante por parte de los accionistas privados en la venta a otros diarios del papel. Creo que hay una puesta en práctica de lo que significa contar con la mayoría de las acciones de una empresa. Lo que creo es que el Estado, hace algunos años sentía que contaba con casi el 80% de las acciones (49% + 27%) y en ese momento no se preocupaba tanto. Es como si la marca líder de una categoría, que es holgadamente superior a su competidor, estuviera en continua campaña por reafirmar su liderazgo.

    Ahora que los tantos cambiaron, es el momento en el que el oficialismo sale a manifestar su descontento por el monopolio y el trato desigual. Lanata habla de una ética tardía, pero creo que a la vez es una ética demagógica previsora (se acercan las elecciones presidenciales del 2011).

    Es ahora cuando salen a luchar contra el monopolio, cuando la población comienza a entrar en la tensión interna de preguntarse “¿a quién carajo voto?”. Este es un caso, pero Fibertel es otro, Aerolíneas es otro. El agua aumentó, los aviones están cada vez peor (a pesar de la plata que le meten todos los años), y espero no quedarme sin internet para poder subir este post.

    Entonces surge una ecuación que para el Gobirerno siempre va a ser efectiva:

    Antimonopolio (cuando no les convenga) + el poder del Pueblo (campaña populachera de choris, tetra, 100 pesito’ en vez de ir a laburar) + revolver la mierda y sacar a la luz nuevamente lo que pasó en los ’70 (la parte de los militares, no la de los ponebombas en los supermercados) = adeptos de todo tipo, que juntos son la mayoría.

    Página/12 habla sobre los descuentos del 15% al 20% para Clarín y La Nación. En el caso de que así sea, ¿por qué no concederle dicho beneficio a quienes son sus mayores demandantes?, ¿no ocurre lo mismo en distintos mercados? Estamos insertos en un sistema que se maneja de esa manera y aparentemente, es la única forma de hacer fuerza contra el Gobierno. Y pueden criticar que cuando se trata de papel de diario hablamos de democracia y hay que tener eso en cuenta, pero el grado de imperfección democrática que vivimos en distintos ámbitos.

    Ufff… al límite

  31. Maggie García Pena

    El informe “Papel Prensa, la verdad” realizado por la Secretaría de Comercio del Interior saca la siguiente conclusión: “…Los hechos vertidos en este informe, permiten concluir que los tres medios periodísticos (por Clarín, La Nación y La Razón) al ocultar la existencia de un Convenio de Sindicación de Acciones en PPSA, urdieron una maniobra dolosa destinada a dirigir la empresa sin oposición alguna, generando operaciones de compra de papel para sus propias empresas con costos notablemente favorables, circunstancia que les permitió ejercer un control monopólico en la venta de papel para diario en detrimento de otros medios”.
    Papel Prensa abastece a más de 170 diarios de todo el país. De las 220.00 toneladas de papel demandadas, sólo provee la mitad. La otra mitad es importada.
    Según Clarín y La Nación, el precio del papel importado compite con el precio de Papel Prensa, por lo tanto tildar de “monopolio” a esta empresa es erróneo. Sí hay opciones de compra.
    Según Eduardo Pigretti, apoderado y asesor legal de Papel Prensa, “Clarín y La Nación han obtenido descuentos más elevados en sus compras a proveedores internacionales que en las que hacen a Papel Prensa. Por lo cual es incorrecto sostener que los accionistas de Papel Prensa tienen, por esa condición, alguna ventaja”.
    Sin embargo, medios cooperativos y Pymes del interior del país no concuerdan con esta posición: “lo que pedimos es provisión de papel en cantidad suficiente y a precio competitivo”. El Gobierno nacional sostiene que hay un 40% de sobrecosto en las ventas para los pequeños diarios del Interior, y que “la papelera sólo vende el papel restante después de abastecer completamente a todos los medios de los dos grupos, manteniendo la pastera por debajo de su capacidad de producción”.
    Sergio Szpolski, dueño del grupo multimediático que incluye el Argentino y Tiempo argentino afirma que que “mientras Papel Prensa le vende a Clarín y La Nación la tonelada a 523 dólares, al resto le cobra 603 dólares”. El gerente de otro diario no accionista de Papel Prensa declara que esta empresa les cobra 678 dólares la tonelada.
    Por otro lado, fuentes de La Nación dicen que “el precio contado de Papel Prensa es 638 dólares para todos los clientes”, y que no hay ventaja para Clarín y La Nación por el volumen de compra ya que Guillermo Moreno prohibió que los accionistas de Papel Prensa se beneficiaran por este método (el descuento era del 12%).
    Creo que sí hay discriminación en cuanto a los precios y la distribución por parte de Papel Prensa, pero el hecho de que importar este material sea accesible descarta la acusación que está haciendo el gobierno contra la empresa.

  32. Julián Duarte

    Papel Prensa S.A. es una empresa argentina dedicada a la producción de papel de diario. Fue fundada en 1972 y su planta inaugurada el 27 de septiembre de 1978.
    Accionistas: grupo Clarín (49%); Estado (27,46%) ; Télam (0,62%) ;y La Nación (22,49%); un 0,43% en manos de terceros. La torta esta repartida.
    El 75% del papel que emplea en Argentina proviene de Papel Prensa S.A(suficiente para 170 diarios del país). El 25% restante es importado (Chile, Rusia, USA, etc.), que por cierto se realiza sin la cobra de aranceles. Actualmente, el papel como tal es un commodity, lo cual hace que importarlo no sea un costo superior al de Papel Prensa.
    Según el gobierno actual, la empresa perjudica a la competencia. Sea no otorgando los mismos descuentos que reciben La Nación y Clarín(oscilan entre el 15 y el 20%por ser los de mayor consumo, así denuncio Página 12), dando papel de menor calidad, y por sobrecostos a los diarios de poca tirada(lo último también se lo adjudicó a Pagina 12).
    Puede parecer que Papel Prensa tenga una posición dominante, pero los datos sobre Papel Prensa tienen su justificación. Son merecedores de recibir descuentos Clarín y la Nación como también podrían no serlo. Lo curioso del conflicto es que acontece en una de ataques y contraataques entre el gobierno y la prensa en general, y Clarín y la Nación en especial. El trasfondo es complejo.

  33. Con respecto al Perú, su situación es particular pues a pesar de que cuenta con muchos recursos naturales que se podrían explotar y que lo convierte en una fuente de energía para el mundo, la falta de inversión que existe en programas de ampliación y modernización de plantas y en la fabricación de pulpa de celulosa de papel ha llevado al cierre de fábricas que tenían baja producción. Hay que tener en cuenta que el principal insumo de la industria papelera es la pulpa celulosa de papel y el bagazo, los cuales representan entre 50% y 60% del costo de producción del papel. Esta situación ha originado que no solo las empresas de Periódicos en el Perú importen, ya que insumos, como la pulpa de celulosa y bienes como el papel periódico no se producen dentro del país. Estas importaciones no traen ningún daño económico a las empresas pues no tienen dificultades en ingresar la materia prima que necesitan por provenir de países con una industria papelera más desarrollada y eficiente pero trae una gran pérdida para el país en sí, pues si existiera ganas de invertir se aprovecharía al máximo los recursos con los que contamos para obtener estos bienes y así generar más ingresos para el país. Chile, Brasil, EE.UU. y Finlandia son hoy en día los países de los cuales Perú importa papel prensa o periódico, cartones y papel bond, sirviendo estos datos como fundamento de las estadísticas que revelan que los productos extranjeros de mayor relevancia en el mercado local son los papeles de imprenta y escritura con el 52% del total de importación, y los papeles para prensa o papel periódico con el 31 %.

  34. Alejandra Seclén

    El mercado de papel en el Perú, está conformado por la producción de papel, la cual integra la fabricación de productos como papel Kraft, papel bond, cartulinas, papel higiénico, papel toalla, cartones liner, dúplex entro otros y la importación de algunos productos de la misma categoría.
    El sector papel ha crecido en un 62% según las estadísticas del Ministerio de producción, debido al incremento de consumo y la expansión de las principales empresas del sector en algunos derivados del papel, que utilizan el bagazo como materia prima. Pero ¿qué pasa con el papel periódico?
    Según ADUANAS, el segmento más importante de adquisiciones nacionales es el editorial, el cual representa el 86% de las importaciones del rubro de papel alcanzado los 10.759.044 ddólares que se derivan a Chile, Brasil, EE.UU. y Finlandia pues son los principales países abastecedores de este producto.
    La razón principal de porqué el Perú no procesa papel periódico a pesar de producir en cantidad el bagazo de caña de azúcar, es que otro insumo escencial para la elaboración de este papel, llamado celulosa no es elaborado en el País y el costo de importación de este es muy elevado, esto sumado al miedo a invertir que tienen las pequeñas empresas por la competitividad con países con una industria papelera más desarrollada y eficiente.
    Además la despreocupación del Estado en el tema de forestación y la falta de inversión en tecnología para la produción del papel , limita a que el papel periódico sea producido en el país, es por ello que desde el 2001 las importaciones de este ascendieran sin embargo las exportaciones no han decaído y a pesar de que aporten poco al mercado del papel, se siguen destinando productos a Brasil, Ecuador, Uruguay y Colombia.

  35. Ignacio Legeren

    En algún punto coincido en que puede existir una posición dominante de los accionistas privados en la venta del papel a otros diarios.
    Una nota publicada por Tiempo Argentino fundamenta este punto explicando que a pesar de que la demanda de papel crece, la producción por parte de Papel Prensa es cada vez menor y que de esta manera podría controlar a sus competidores.
    Según el matutino, la producción de Papel Prensa disminuyó de 182 mil a 166 mil toneladas entre 2004 y 2009. Sin embargo, la demanda interna del principal insumo para los diarios aumentó de 257 mil a 262 mil toneladas. Mientras las necesidades de papel de los medios de todo el país crecían, la papelera disminuía su producción en un 8% y la importación aumentaba un 11%. Por su parte, los grandes diarios consumían el 72% de la producción de la compañía.
    La publicación de Tiempo Argentino destaca además que los precios del papel demuestran el beneficio de manejar la compañía. Clarín y La Nación pagan a Papel Prensa 538 y 539 dólares por tonelada, respectivamente. Para los demás diarios, el costo de venta crece a 606 dólares por tonelada.
    Por otro lado, hay que tener en cuenta que este precio “preferencial” puede deberse a un descuento por cantidad de papel adquirido, aunque suena raro que se trate casualmente de los principales accionistas de la papelera.

  36. Para comenzar podríamos decir que este conflicto ya viene de antes. Algunos medios regionales hace tiempo que se estaban quejando porque reclamaban por un precio IGUALITARIO para todos los diarios. Las entidades Diarios y Periódicos Regionales de Argentina y Adiccra (Federación Asociativa de Diarios y Comunicadores Cooperativos de la República Argentina) reclamaron en marzo de este año lo siguiente: “El precio del papel es una barrera económica para entrar a la producción de contenidos gráficos, para los medios más grandes -Clarín y Nación- esa barrera es más baja que para el resto de los medios del país, si esto no se atiende no es posible garantizar el derecho a la información en su plenitud, porque el camino hacia la monopolización es inexorable.

    Tales fueron sus quejas que en marzo de este año la Secretaría de Comercio Interior dictó la Resolución 1/2010. Si leemos está resolución, en el artículo 2 de la misma, lo que se propone es un precio uniforme equivalente al precio que efectivamente tiene “cliente principal” que será quien haya adquirido el porcentaje mayor de volumen, sobre el volumen total producido el año anterior. Los medios del interior estaban contentos y conformes con esta resolución, pero Papel Prensa S.A solicitó que se dispusiera la suspesión de los efectos de esa resolución, debido a que la creía inconstitucional por una variada cantidad de situaciones que , si les interesa, puedo exponerlas en algún otro post.

    Por lo que este precio igualitario que YA venían exigiendo los medios más pequeños, no se dio. Y la situación sigue siendo la misma. Pero entonces la cuestión sigue sin quedar totalmente clara, Clarín, La Nación, es decir los accionistas¿Tienen ventaja sobre el precio del papel? Para averiguar esto, busqué balances de Papel Prensa S.A, pero me resultó difícil leerlos, hasta que me tope con un artículo de Fontevecchia en dónde él expone claramente cuáles son los valores del papel.

    El expone en su artículo (escrito a fines de 2009) que en el momento de la crisis mundial, el precio del papel de desplomó y pasó a costar hasta 860 dólares por tonelada. En ese momento Papel Prensa, comenzó a vender mucho más barato y por la misma tonelada ofrecían 610 dólares. Hasta aquí está todo en orden, pero qué pasó? Al ser más barato la empresa NO le vendía a todos los que quisieran comprarles:

    Fabrica: 170 mil toneladas por año
    40 mil son consumidas fijas por La Nación
    100 mil por Clarín
    30 mil se venden a otros diarios

    Esto ya demostró que los otros diarios que NO fuesen accionistas de papel prensa, y que no pudieran comprar se vean obligados a tener que importar el papel. Aquí ya se mostró de alguna forma un BENEFICIO por ser accionistas de la empresa a Clarín y a La Nación.

    Luego, sigue demostrando Fontevecchia, el precio del papel se invirtió y lo que ocurrió fue que el precio del papel importado era más barato que el que ofrecía Papel Prensa y hoy sigue siendo así: la tonelada de papel importado cuesta 550 dólares y 610 cuesta la que ofrece Papel Prensa.
    Sin embargo, y creo que aquí está la cuestión que puede enfurecer a otros es que : que el papel importado sea un 11 % más caro no quiere decir que Clarín y La Nación paguen más, porque el PRECIO DEL PAPEL PARA LOS ACCIONISTAS ES MENOR, ES DE 500 DÓLARES, EL 10% MENOS QUE EL IMPORTADO.

    Aunque este número no nos parezca mucha diferencia, para un diario para Clarín si la es, mucho más que para La Nación, porque como es un diario con mucha tirada y mucha venta de ejemplares, su BENEFICIO MARGINAL ( COSTOS – LO QUE GANA) termina siendo muy satisfactorio.

    Viendo la situación con estos datos, y observando las quejas de algunas entidades como las que mencioné y otros diarios más pequeños sin tantos recursos, me doy cuenta de que la situación es compleja de definir.

    La conclusión a la que llego es que el producto que aquí se está hablando es de cierta forma un servicio es NECESARIO para otros diarios, por lo tanto también para el PLURALISMO y la DEMOCRACIA EFECTIVA de un país. El precio debería ser el mismo para todos. En definitiva lo que ocurre al tener los accionistas un precio menor es tener una ventaja COMPETITIVA, no es que ganan más dinero, porque la plata que ganan por venderles a otros es para ellos, el tema es que cuentan con una ventaja competitiva frente a otros diarios y eso puede ser lo que llegue a provocar conflictos. Si, en definitiva, Clarín y La Nación pagasen el mismo precio por tonelada que el resto de los medios, esto ya no sería un problema, y probablemente el resto de los diarios, comprarían en el exterior, ya que les resulta más barato. El problema es que estos diarios por ser accionistas, compran a un precio INCLUSO menor que en el que se consigue en el exterior, pura y exclusivamente por BENEFICIO.

  37. La empresa se origina en 1968 como un proyecto privado con participación estatal, y se adjudicó en 1972 a Editorial Abril. Estaba previsto que el Estado participara financieramente y que luego se fuera, pero nunca sucedió. En 1973, el ministro de Economía José Ber Gelbard buscó cambiar el socio privado y allí entró David Graiver – que desembolsó U$S 4 millones- en reemplazo de Abril.

    Luego del golpe de 1976, David Graiver muere en un confuso accidente aéreo en México. Su viuda y sucesora, Lidia Papaleo, comienza el proceso de venta de sus bienes, entre ellos, Papel Prensa. Entre septiembre y octubre, negocia con Fapel (sociedad de La Nación, Clarín y La Razón) la venta de su parte (63,9%) en Papel Prensa. El 2 de noviembre de 1976 se efectiviza la operación en U$S 8,3 millones, se firma el traspaso de las acciones de Graiver en Papel Prensa a los diarios Clarín, La Nación y La Razón. Recién en marzo de 1977, seis meses después, aparecen las primeras denuncias sobre vínculos de Graiver con Montoneros. Los miembros del grupo Graiver fueron ilegalmente detenidos y sus bienes intervenidos, siendo imputados por el gobierno de haber recibido parte de los fondos que la organización Montoneros percibiera como rescate en el secuestro de los hermanos Born. Debido a la polémica por la vinculación Graiver – Montoneros y la compra hecha al Grupo Graiver, en mayo de ese año, Clarín, La Nación y La Razón afirmaron en el artículo “A la opinión pública” publicado en los tres diarios, que la compra de la compañía “se celebró a la luz pública y con el consentimiento previo y posterior del Estado”.
    En aquellos años los nuevos dueños pagaron U$S 8 millones de dólares por una empresa valuada en U$S 250 millones, según una investigación realizada a partir de 1986 por la Fiscalía Nacional de Investigaciones Administrativas. Monto confirmado hoy por el propio diario Clarín.

    Según Clarín, la familia Graiver “percibió la primera cuota (U$S 730.400) y luego el régimen de facto le incautó los bienes. Los compradores siguieron pagando las cuotas restantes en los tribunales judiciales hasta saldarla”.
    El 6 de Agosto del corriente año, el diario Tiempo Argentino publicó una carta de Lidia Papaleo, viuda de David Graiver, dirigida al Secretario de Comercio Interior Mario Guillermo Moreno. En la misma, la autora hizo afirmaciones acerca de presiones y “horrores” padecidos desde la muerte de su esposo. Dijo que había sido despojada por Clarín, La Nación y La Razón de las acciones de la familia con la complicidad de la Junta Militar. Afirmó que las amenazas de muerte hacia su persona y la de su hija eran constantes, reclamándole que acepte la venta de la empresa. “…fui citada para el día 2 de noviembre de 1976, por la noche, a una reunión en las oficinas de La Nación, conjuntamente con los integrantes de la familia Graiver. […] Yo con Magnetto de Clarín, en otro aparte, donde coloquialmente me aseguró: “firme o le costará la vida de su hija y la suya.” No había chances.”.
    Por otra parte, a raíz de las acusaciones de la Presidenta sobre las circunstancias en que los diarios La Nacion, Clarín y La Razón compraron a la familia Graiver sus acciones en Papel Prensa, Isidoro Graiver, hermano de David Graiver y negociador de la transacción, brindó en julio pasado ante escribano público un testimonio, que refuta el relato del Gobierno. Declara a través de una carta para María Sol, hija de David, que (tal como Lidia Papaleo expuso ante el fiscal Ricardo Molinas en democracia) él condujo la operación, que ésta se hizo cuando todos estaban en libertad, que no fueron presionados, que la venta fue muy beneficiosa y que los diarios compradores, pagando el mejor precio posible, ayudaron a la familia a paliar su angustiante situación financiera. “Me han causado sorpresa los dichos que se han hechos públicos de tu madre (Lidia Papaleo) y Osvaldo Papaleo, ya que no se ajustan a la realidad de las afirmaciones que hacen, y tergiversan las fechas y los acontecimientos sucedidos. Las negociaciones las llevé adelante yo personalmente con el asesoramiento de nuestro staff jurídico-contable. La venta de las acciones la cerramos el 2 de noviembre de 1976. Para la firma de los contratos concurrimos a las oficinas del diario La Nación en la calle Florida y Corrientes. Luego de cerrada la operación para la firma de los contratos, que fueron tres, concurrí personalmente con el Dr. Reynoso, el Dr. Abain, el contador Bogan, el Dr. Miguel Anchorena, Lidia Papaleo de Graiver, mis padres y Rafael Ianover y su esposa.” […] “la familia e integrantes del Grupo fuimos secuestrados y detenidos, algunos desde marzo de 1977 y otros a principios de abril de 1977, la operación de Papel Prensa ya estaba concluida.”

  38. * Dice Santiago: “No hay uso discriminatorio porque el papel es un “commodity”. Y hoy importar papel sale más barato que comprarlo en Papel Prensa. Cada empresa podría importar papel más barato y de mejor calidad si quisiera”.
    Prof: Tenés que poner el costo de comprar papel adentro o afuera.

    * Dice Lucila: “Realmente no se me ocurre un motivo que justifique que un medio no pueda abastecerse con la producción de papel nacional sobre todo teniendo en cuenta que el papel es un insumo básico para la industria periodística que no escasea en nuestro país”
    Prof: La producción local de papel prensa es inferior al consumo local.

    * Javier, el mercado de celulosa no es lo mismo que el mercado de papel para diario. Moreno es Secretario de Comercio Interior, no ministro (gracias a Dios).

    * Dice Delfina: “Tato Contissa, periodista argentino, remarcó en declaraciones a teleSUR que Papel Prensa es “el símbolo, casi el emblema de la Constitución de un sistema mediático absolutamente hegemónico, monopolizado por algunas empresas en particular, y que marcaron de alguna manera la vida política argentina desde 1976 en adelante”.
    Prof: Esto no tiene ninguna relación con la consigna.

    * Dice Delfina : “Mientras tanto, en algunos diarios del interior, como en el Diario de Tandil, citan el ejemplo más firme de esta discriminación proveniente de la papelera, el director del diario Perfil, Jorge Fontevecchia. El explica como Perfil siempre fue perjudicado por Papel Prensa, ya que nunca pudo acceder al papel nacional, más barato que el importado, porque no se le vendía”.
    Prof: ¿El Diario de Tandil cita el caso de Perfil? Usá la fuente directa.

    *Linet, te quedaste con una sola versión. Tenés que cotejar con la versión de Lidia Papaleo y otros.

    * Dice Florencia: “dos días después de que la presidenta dijera esto en cadena nacional, Lidia Papaleo contradijo esta declaración y nuevamente afirmó que fue una operación realizada en libertad y que recién los secuestros y torturas se dieron al año siguiente, y que en ningún momento salió de los centros clandestinos para firmar ningún documento”.
    Prof: ¿Dónde está esa declaración?

    * Dice Santiago: “Sobre el precio del papel hay que aclarar la progresión. En diciembre de 2006 el papel costaba $ 1.567 la tonelada; en enero de 2007, $ 1.571; febrero, $ 1.728; noviembre, $ 1.734; enero de 2008, $ 1.903; y mayo de este año, $ 2.151”.
    Santiago, ¿cuál es la fuente de estas cifras? Delfina citó a Déboli, de Dypra diciendo: ““Hoy el papel cuesta entre $3.200 y $3.400 la tonelada”.

    * Lucrecia, tenés que hacer el esfuerzo de reconstruir lo que se pueda de la historia a partir de información contradictoria que entregan las partes interesadas. En eso consiste el periodismo. Este es un buen caso para darse cuenta de lo difícil que es encontrar la verdad en estado puro.

    * Tomás, no está cumplida la consigna.

    * Sollongari, ¿y en el Perú no controlan a los diarios a través de las importaciones de papel para diarios?

    *Katty, la misma pregunta.

    * Carola y Alejandra, idem.

    * Nicole, la presidenta habló de “libertad ambulatoria”. Bajo una dictadura uno puede estar suelto pero no libre. Has puesto las versiones contrapuestas pero nada más.

    *Juan, tenías que elegir una de las dos consignas y profundizar. No está cumplida.

    *Dice Benjamin: “Queda frustrado el intento de realizar una asociación forzada entre la detención posterior de Lidia y la venta de Papel Prensa, para relacionar la operación directamente con crímenes de lesa humanidad. No obstante, se podría objetar que esto fue a propósito: de ser detenida antes de firmar la venta, las acciones de Lidia también hubieran caído bajo el acta institucional, como el resto de sus bienes, pasando a estar en manos de la Comisión Nacional para la Recuperación Patrimonial (CONAREPA), y la cesión de la empresa a los tres diarios acusados no hubiera sido posible”.
    Prof: Esto se ha repetido mucho estos días. Pero es falso. Los militares podían hacer lo que querían. Si Papel Prensa pasaba a la Conarepa igual si querían los militares se la daban a los tres diarios. Más allá de esto, muy bueno tu aporte Benjamín.

    * Casiana?

    * Dice Fernanda: “¿Por qué se vende una empresa a un precio mucho menor que el que valía? Porque los dueños de las acciones no son capaces de luchar por un precio mayor. No son capaces de establecer mejores condiciones del contrato que no los dejaba dar pasos atrás después de esa firma y que los despojaba de todos los derechos?”.
    Prof: La otra interpretación posible sobre la venta a un precio menor es que estaban apurados para cubrir otras deudas.
    Dice Fernanda: “Rafael Ianover, vicepresidente de Papel Prensa, también cedió acciones bajo la extrema promesa de que no iba a ser secuestrado. Es decir, que Ianover aprobó la extorsión (el efecto de sacar algo a alguien bajo amenaza)”.
    Prof: Esto es extorsión pura. Una consulta: quisiste escribir “expresa promesa” o “extrema promesa”.

    * Tere, no basta con poner versiones contrapuestas.

    *Agustín, no respondiste la consigna.

    * Pilar se confiesa: “Hay que tener en cuenta que estoy eligiendo creer una de las versiones. ¿Y si lo que contó (Lidia) Papaleo acerca de que fue presionada para vender es cierto?”.
    Prof: El periodista no “elige creer”, trabaja para verificar los datos. Es verdad que esto es solamente una consigna en una materia, y está bien lo que decís Pilar en este caso, pero muchos periodistas en la vida real “eligen creer una de las versiones” y no hacen su trabajo. Es más rápido.

    * Marcos Coll en campaña 2011: “Antimonopolio (cuando no les convenga) + el poder del Pueblo (campaña populachera de choris, tetra, 100 pesito’ en vez de ir a laburar) + revolver la mierda y sacar a la luz nuevamente lo que pasó en los ’70 (la parte de los militares, no la de los ponebombas en los supermercados) = adeptos de todo tipo, que juntos son la mayoría”.
    Y su última reflexión, a la 13.09 PM: “Ufff… al límite”
    Prof: ¿Perdón? ¿Y la consigna?

    * Clara, tenés un libro de regalo por haber sido la que más avanzó. Igual podías haber pedido que alguien te explicara el balance.

    * Lo perdimos a José K.?

    .

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