Autocensura en provincias (Colombia)

 

En noviembre del 2010 salió en Colombia un informe denominado “País lejano y silenciado. Autocensura y prácticas periodísticas en el periodismo regional“, escrito por Arturo Guerrero y apoyado por Medios para la Paz (MPP) y la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip).

Es interesante pues es sobre autocensura, que es algo que se viene hablando en los últimos años y todavía nos cuesta definirla y, más aún, combatirla. Es el resultado de talleres realizados en siete de los departamentos colombianos más peligrosos. En la mayoría de los países de América Latina las megalopolis son los principales centros informativos, incluso muchas veces de lo que ocurre en las propias provincias. Son los medios de alcance nacional los que tienen las posibilidades  de denunciar o difundir informaciones críticas de las provincias o estados interiores en los que el periodismo está, de múltiples formas, muchas veces amordazado. Cuando los medios nacionales no cumplen ese rol de revelador de situaciones locales, esa responsabilidad es transferida a los corresponsales extranjeros, los que lógicamente solo se interesarán si esperan que eso tenga una repercusión mundial. Esto quiere decir que los medios nacionales, cuando sus corresponsales no rompen esos silencios cristalizados en las zonas locales, colaboran con la autocensura de sus colegas de esos lugares. Dice el informe que “un periodista o investigador proveniente de Bogotá, por ejemplo, puede darse cuenta de la cantidad de información que guardan los reporteros de ciudades intermedias o provincias rurales. Se admirará de los conocimientos que tienen de su región y de las fuerzas económicas, políticas y militares que en ella se mueven, pero así mismo de la manera como evitan los temas sensibles en sus producciones profesionales” (p. 13). Y luego señala: “¿Que nombre darle a este recorte voluntario, aunque en ocasiones inconsciente, del ejercicio periodístico? Se llama autocensura” (p. 15). Grupos violentos, políticos corruptos, condiciones laborales precarias, “el sistema de consecución de avisos publicitarios”, los niveles de capacitación profesional,  son las limitaciones que fueron surgiendo en los talleres realizados. Una de las cosas más interesantes que dice el informe es que “las agremiaciones periódísticas cumplen un papel fundamental en la derrota de la autocensura” (p. 48), y luego agrega que “una medida de protección indispensable es la solidaridad” (p. 49)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s